El ejecutivo de los fabriles de Tarija, Luis Martínez, expresó su preocupación por las consecuencias que están generando los conflictos sociales y bloqueos de carreteras en la actividad productiva del país, señalando que varias empresas ya se han visto obligadas a suspender temporalmente sus operaciones.
Martínez advirtió que la prolongación de las medidas de presión está afectando seriamente al sector industrial, dificultando el transporte de materias primas, la distribución de productos y el normal funcionamiento de las fábricas.
“Ya existen empresas que están cerrando temporalmente debido a la imposibilidad de operar con normalidad. Esta situación pone en riesgo numerosas fuentes laborales y afecta directamente a los trabajadores y sus familias”, manifestó.
El dirigente señaló que, de mantenerse los bloqueos, las pérdidas económicas podrían incrementarse y derivar en una mayor afectación al empleo en distintos sectores productivos.
Asimismo, denunció la presunta infiltración de sectores políticos en las movilizaciones, indicando que algunas medidas de presión habrían dejado de responder exclusivamente a demandas sociales para convertirse en escenarios de disputa política.
Martínez exhortó a las autoridades y a los actores involucrados en el conflicto a buscar soluciones mediante el diálogo, con el fin de evitar mayores perjuicios para la economía nacional y preservar las fuentes de trabajo.
Finalmente, reiteró la necesidad de garantizar la libre circulación y el desarrollo normal de las actividades productivas para evitar que la crisis continúe profundizándose.