
Ya no se trata de amenazas híbridas. Son acciones muy reales. El ataque frustrado, con drones cargados de explosivos, contra el aeropuerto alemán de Leipzig, tras el que Berlín ha señalado directamente a Moscú, está marcando un antes y un después en una Unión Europea donde se han multiplicado en las últimas semanas y meses otros incidentes con drones y sabotajes tras el que también se sospecha la mano rusa. El bloque, consciente más que nunca de que el Kremlin ni se plantea por ahora buscar una salida al callejón bélico en que metió a todo el continente con su ofensiva contra Ucrania hace ya más de cuatro años, ha cerrado filas una vez más con Kiev. Seguir leyendo
https://endirecto-tja.com/wp-content/uploads/2026/09/JKPZ7M5FYBPJVOYVOPAJJCYIXE.jpg&width=1200