
Aunque el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) lleva dos años subiendo en las encuestas, la negativa de otras fuerzas a incluirlo en una coalición de gobierno le ha impedido hasta el momento llegar al poder. Sin embargo, dado que este “cortafuegos” se basa en que la AfD siga siendo lo suficientemente pequeña como para quedar marginada, las elecciones regionales del pasado fin de semana en el estado de Sajonia-Anhalt podrían socavarlo de forma irremediable. Seguir leyendo
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