
Los datos muestran una cruda evidencia. La gran revolución armamentística que vive Ucrania no logra hacer frente a todo el potencial de Rusia. La industria de defensa de Kiev ha dado un salto increíble fabricando en serie y de forma rápida armas modernas, efectivas y baratas, especialmente drones de todo tipo. Pero, al mismo tiempo, sufre un importante agujero a la hora de hacer frente a los misiles balísticos que con frecuencia lanzan las fuerzas del Kremlin.Seguir leyendo
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