Tarija se viste de tradición y devoción para vivir la Fiesta Grande de San Roque – En Directo-Tja.



La ciudad comienza a lucir los colores y símbolos de una de sus celebraciones más importantes. La Alcaldía trabaja en la ornamentación de espacios emblemáticos del centro tarijeño para acompañar el Mes de San Roque y recibir a miles de devotos y visitantes.
Tarija ya respira el ambiente de la Fiesta Grande de San Roque, una celebración que cada año transforma las calles de la ciudad en escenarios de fe, música, tradición y cultura. En este marco, la Dirección de Turismo, dependiente de la Secretaría Municipal de Turismo y Desarrollo Económico, viene trabajando en la ornamentación y embellecimiento de diferentes espacios emblemáticos.
Entre los sectores intervenidos se encuentran las calles Fray Manuel Mingo y General Trigo, en inmediaciones de la Iglesia de San Roque, además de otros puntos representativos de la ciudad como la Plaza Principal, con el objetivo de generar una imagen festiva acorde con la importancia de esta celebración.
Estas labores se suman a los trabajos de mantenimiento, decoración e iluminación ejecutados previamente por el Gobierno Municipal en la Iglesia de San Roque, la plaza Campero y las calles aledañas. Desde la Alcaldía se señaló que estas acciones buscan mejorar las condiciones de los espacios que reciben a la población y a los visitantes durante la Fiesta Grande.
La celebración de San Roque, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, constituye una de las expresiones más representativas de la identidad tarijeña. Sus protagonistas son los chunchos promesantes, quienes cada año recorren las calles acompañados por cañeros, quenilleros y tamboreros, cumpliendo promesas y expresando su devoción al santo patrono.
La primera procesión de la gestión 2026 congregó a miles de personas y estuvo marcada por la fe y la emoción de los promesantes, convirtiendo nuevamente las calles de Tarija en un espacio de encuentro entre tradición y espiritualidad.
Más allá de la celebración religiosa, San Roque representa también una importante oportunidad para mostrar a los visitantes parte del patrimonio cultural tarijeño. La música de la caña, la quenilla y el tambor, las vestimentas de los promesantes, las procesiones y las diferentes expresiones tradicionales forman parte de una manifestación que se ha transmitido de generación en generación.
Con la ornamentación de calles y espacios públicos, la ciudad busca acompañar este ambiente festivo y ofrecer una imagen renovada durante el Mes de San Roque, resaltando el valor turístico, cultural y religioso de la celebración.
Así, mientras los chunchos promesantes vuelven a las calles y la música tradicional anuncia cada jornada de fe, Tarija se prepara para vivir una vez más su Fiesta Grande, una celebración donde la tradición no solo se contempla: se siente, se baila y se lleva en el corazón.