La seda de abeja podría usarse para tratar heridasLas heridas crónicas son un problema bastante común que puede poner en riesgo a la persona afectada. Representan un peligro porque, al permanecer abiertas durante mucho tiempo, dejan desprotegido al organismo contra infecciones, bacterias e incluso, contra amputaciones.
Ante la urgencia de mejorar los tratamientos dirigidos a las heridas crónicas, un equipo de investigadores australianos dio un paso importante. Y desarrolló películas biodegradables a partir de seda de abeja que busca acelerar la cicatrización de las heridas crónicas. Los científicos comprobaron que el material es seguro y se tolera bien durante el proceso de cicatrización.
La seda de abeja podría ayudar a cicatrizar heridas crónicas
Un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Biomedical Materials Research Part B: Applied Biomaterials, da a conocer el trabajo de este equipo de investigadores. Los cuales pertenecen al CSIRO, la Organización Científica e Industrial de Investigación del Commonwealth de Australia y la Universidad de Adelaida.
Los investigadores desarrollaron películas biodegradables a partir de seda de abeja melífera modificada en laboratorio. Esta seda es una proteína natural natural que las larvas producen para construir estructuras protectoras en el interior de la colmena.
Esta es diferente a la que producen las arañas o los gusanos de seda, y su principal diferencia es que la seda de las abejas puede modificarse sin que pierda su estructura. Esta característica es la que permite su manipulación para volverla funcional en funciones más específicas.
Así, los científicos realizaron varias tareas: el CSIRO desarrolló y produjo las películas de seda recombinante. Mientras que la Universidad de Adelaida aportó su experiencia en el campo de la cicatrización y llevó a cabo las pruebas de laboratorio necesarias.
Avances del trabajo
Entre los resultados más destacados de la investigación se reveló que gran parte de la película biodegradable se desintegró poco a poco dentro de la herida. Es decir, que no se quedó como un parche común y esto abre las puertas hacia nuevas aplicaciones dentro de la medicina regenerativa.
Debido a que se puede disolver gradualmente, disminuye la necesidad de tener que retirar el apósito de forma convencional. Un método que puede dañar el tejido nuevo que se forma al momento de terminar la cicatrización.
«Piensa en la película como un material de construcción que podemos rediseñar a nivel molecular». Detalla la doctora Caitlin Johnston, investigadora principal del CSIRO, según el comunicado de prensa.
«Podemos incorporar instrucciones específicas en la seda para que, en el futuro, un apósito pueda responder a las condiciones de la herida… Ahora que sabemos que el material no afecta el proceso de cicatrización, estamos en condiciones de pasar a la siguiente etapa y comenzar a desarrollar materiales que ayuden a prevenir infecciones».
El material es biocompatible y podría ayudar a mejorar el tratamiento de heridas crónicasPróximos pasos
Los expertos consideran que este avance podría ser muy útil en comunidades rurales o zonas de difícil acceso, ya que reducen la necesidad de que los pacientes recorran grandes distancias.
Sin embargo, aún falta camino, y los próximos pasos contemplan que la película de seda sea capaz de detectar infecciones }. Así como también pueda liberar medicamentos de forma controlada. Para ello, los científicos ya tienen lista la plataforma validada para dar el siguiente paso: la biocompatibilidad del material.
