¿Tronarse los dedos provoca artritis? Esto dice la ciencia


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Muchas personas creen que tronarse los dedos puede causar artritis, pero la realidad es muy distinta

¿Tienes el hábito de tronarte los dedos? Es probable que si lo haces, en más de una ocasión hayas escuchado la advertencia de que, si seguías haciendo eso, te podrías provocar artritis. Pero ¿qué tan cierto es esto? Diversos especialistas responden sobre si hay algo de verdad en estas afirmaciones o son solo mitos.

Tronarse los dedos puede ser una forma de liberar la tensión en algunas personas. Millones de individuos lo hacen y hasta cierto punto, se ha convertido en algo común, pero pocas personas saben qué es lo que ocurre cuando se produce el característico chasquido articular.

La realidad detrás del chasquido de articulaciones

De acuerdo con expertos de la Universidad de Harvard, el sonido de los nudillos al tronarse se genera cuando aumenta el espacio entre las articulaciones en los dedos. Esto provoca que las burbujas de gas presentes en el líquido sinovial (el líquido que sirve como lubricante natural) colapsen o se revienten.

Si has prestado atención, has podido darte cuenta de que no es posible tronar el mismo dedo dos veces seguidas. Nuevamente, la razón son esas burbujas: debido a que tardan un poco de tiempo en volver a acumularse, no puede crujir constantemente.

Estudios han confirmado que tronarse los dedos no genera artritis

¿Te puedes provocar artritis si te truenas los dedos?

Tronarse los dedos es inofensivo. La prueba más convincente de ello la brindó un médico californiano, quien realizó un experimento consigo mismo para probar si era verdad que este hábito perjudica la salud de las articulaciones.

Durante casi toda su vida, se tronó con regularidad los nudillos de una sola mano. Después de varias décadas, hizo radiografías de ambas manos y el resultado fue que no encontró ninguna diferencia entre ellas.

Otro estudio, realizado en 1990, coincide con lo reportado por el médico californiano. Se llevó a evaluación a 300 pacientes consecutivos de 45 años o más, sin evidencia de enfermedad neuromuscular, inflamatoria o maligna, para saber si existía el crujido habitual de los nudillos y artritis o disfunción de la mano.

74 de los participantes se tronaba los dedos habitualmente, mientras que 226 no lo hacían. Los resultados mostraron que no hubo una mayor predominancia de artritis de la mano en ninguno de los dos grupos. Aunque sí se detectó que quienes se crujían los dedos tenían más probabilidades de sufrir hinchazón en las manos y fuerza de agarre disminuida.

Asimismo, el hábito de tronarse los dedos se asoció con el trabajo manual y otros hábitos, como beber alcohol, fumar o morderse las uñas. En sí, lo único que se pudo comprobar con el estudio es que quienes se crujen los nudillos con regularidad pueden sufrir una alteración funcional de las manos.

Es importante que sepas que, aunque es inofensivo tronarse los dedos, debes hacerlo con precaución. Ya que, si se truenas los nudillos con demasiada fuerza, podrías lastimarte y sentir dolor. Incluso, si la fuerza es demasiada, podrías lesionarte un ligamento o dislocarte un dedo.

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