Créditos de imagen: iStockLos microplásticos están empezando a considerarse parte del día a día. Se han encontrado en el medio ambiente, en artículos de uso diario y hasta en alimentos. El cuerpo humano no es la excepción, y ya se acumulan alarmantemente en algunos órganos, como el cerebro o los riñones.
También pueden llegar al corazón, de acuerdo con nuevas evidencias. Lo preocupante, además de las altas concentraciones, es que los microplásticos pueden ocasionar infartos. Esta acumulación se ha encontrado también en personas con arterias sanas, pero en una cantidad tres veces mayor en pacientes con infarto agudo de miocardio.
Microplásticos en el corazón se asocian con mayor riesgo de infarto
Una investigación liderada por científicos de Italia, Estados Unidos y Mónaco descubrió que los pacientes con infarto agudo de miocardio tiene concentraciones de micro y nanoplásticos en la sangre de las arterias coronarias. Esta concentración es tres veces mayores que en las personas cuyas arterias están sanas.
El estudio se publicó en la revista European Heart Journal, de la Sociedad Europea de Cardiología. En esta, se detectó que la presencia de estos diminutos residuos está asociada con marcadores de inflamación elevados. Sin embargo, lo que no se establece es una relación de causa y efecto.
Una de las enfermedades que encabeza la lista de principales causas de muerte en el mundo es la enfermedades coronaria. Esta se produce cuando hay un bloqueo en las arterias que transportan la sangre hacia el corazón. Y aunque los médicos la relacionan con exceso de colesterol o hipertensión, los factores ambientales también podrían ser responsables de ella.
Estudios anteriores ya habían demostrado que los microplásticos, al entrar en el torrente sanguíneo, pueden ocasionar inflamación de los vasos sanguíneos, así como daño vascular. Estos factores aceleran el endurecimiento y obstrucción de arterias.
Créditos de imagen: iStockUna concentración de residuos plásticos que alarmó a los científicos
El equipo de investigadores buscaba medir la carga de micro y nanoplásticos en la sangre de las arterias coronarias en pacientes con distintos grados de enfermedad cardiaca. Para ello, analizaron a 61 pacientes, sin establecer seguimiento, dividiéndolos en tres grupos: 19 con infarto agudo con elevación del segmento ST.
El segundo grupo estaba conformado por 20 pacientes con síndrome coronario crónico o cardiopatía isquémica crónica y 22 controles con arterias normales. Extrajeron muestras de sangre coronaria y periférica de los participantes, detectando que los micro y nanoplásticos estaban presentes en el 84% de pacientes con infarto agudo.
Comparado con el 40% en el grupo con enfermedad crónica y el 31,8% de los controles. El residuo más común fue el polietileno, encontrándose en el 97% de los casos con partículas detectables. También resultó ser un predictor independiente de la enfermedad coronaria obstructiva. Con una probabilidad 4,48 veces mayor que en personas sin plásticos detectables.
¿Es una prueba contundente de que son causantes de infartos?
No, el estudio no prueba que los microplásticos sean los detonantes de un infarto. No obstante, sí demuestran que los pacientes que los han sufrido tienen concentraciones mayores en la sangre del corazón, comparado con personas que no han tenido un infarto.
Además, para confirmar esto, es necesario que se realicen otros estudios de mayor alcance. Por el momento, los investigadores solo recomiendan reducir la exposición a los microplásticos, en tanto continúan las investigaciones para saber si estos desechos deben considerarse como un factor de riesgo cardiovascular modificable.