
Cuando uno deja el cargo, las palabras fluyen. Recordaba en una entrevista el jueves Mijailo Fedorov, ministro de Defensa de Ucrania hasta julio, cómo en la fiesta de cumpleaños de su hija, en enero, mantuvo una llamada con el magnate estadounidense Elon Musk. Salió de la celebración un instante para poder hablar. Quería Fedorov que Musk evitara que las tropas rusas utilizasen sus satélites Starlink en territorio ucranio. Los bombardeos eran muy precisos y Kiev sufría. “Vamos a hacerlo”, le dijo Musk. Una anécdota que, a la postre, salvó vidas y ayudó a cosechar victorias en el frente este. Aquella charla no fue la última. Fedorov trata de nuevo de convencer al magnate. Esta vez, de que permita al ejército ucranio utilizar Starlink en suelo ruso. El porqué: Moscú ha intensificado los ataques con sus misiles balísticos, y a Kiev casi no le queda munición para interceptarlos. Así que Ucrania quiere golpear las lanzaderas rusas en origen antes de que puedan lanzar sus proyectiles. Seguir leyendo
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