El pasado lunes, el Gobierno alemán responsabilizó a Rusia de la entrada de tres drones en el aeropuerto de Leipzig, ocurrida a comienzos de agosto. Es uno de los últimos casos con los que el Kremlin estaría intentando desestabilizar a los países europeos que apoyan a Ucrania: desde el comienzo de la invasión, en febrero de 2022, el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflicto Armado (ACLED) ha registrado al menos 150 entre sabotajes, ciberataques o ataques con drones.Seguir leyendo
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