Hernán ‘Sapito’ Encina, exjugador de Barcelona SC, ahora trabaja como albañil en Argentina



Estuvo apenas seis meses en Barcelona Sporting Club, pero es recordado por la hinchada torera ya que fue parte del equipo que, en la temporada 2009, terminó salvando la categoría en una recta final de campeonato de infarto, con victorias al último minuto en Ambato sobre Macará, derrota ante Liga de Quito y triunfo de local sobre Liga de Portoviejo.

Hernán Encina es un exjugador de Barcelona SC que hace poco sorprendió con unas fotos donde se lo ve trabajando como albañil junto a su padre.

“Qué sorpresa: el Sapito Encina, un buen volante argentino que traje a Barcelona SC en el 2009 cuando fui presidente de la Comisión de Fútbol, trabaja de albañil junto a su padre”, escribió en su cuenta de X Alfonso Harb Viteri, quien también fue presidente de la institución.

“Disfruto de la amistad del barrio y jugar con amigos. Siempre extrañé el barrio Las Flores. Hoy estoy con mi viejo trabajando de albañil. No se me van a caer los brazos por decirlo. No tengo vergüenza”, apuntó Encina en declaraciones recogidas por Infobae.

“Me iba a otro lugar, pero siempre caía en el barrio para estar con mi familia, mis amigos… Nunca cambié. Es lo que me enseñó mi viejo: el barrio, el sacrificio de cada uno. Hoy estamos en Las Flores y, cuando jugamos, me siento a tomar una gaseosa con los muchachos, con mis amigos. Un poco de agua mineral, ja. Siempre tomamos una cervecita. Ya estamos viejos, así que tenemos el permitido. Todo esto es lo más lindo, la amistad”, añadió.

Por otro lado, Encina explicó el momento más doloroso de su vida, cuando falleció su madre. “Gracias al sacrificio que hicieron mis padres, logré jugar al fútbol. Después siempre hay una negatividad sobre el técnico, aunque estoy agradecido al fútbol”, relató.

Y continuó: “Sí, a mí me tocó bajar los brazos y hasta quise dejar el fútbol. Creo que estaba Menotti y terminé jugando en la local cuando ya había estado en primera. Seguí, no bajé los brazos, pero llegó un momento en que estuve a punto de dejar todo. Tenía a mi hijo, Gustavo. Hablé con mi señora y le dije: ‘Negra, quiero dejar, no aguanto más’. Y me dijo que hiciera lo que quisiera, pero ‘Fijate porque es lo que te gusta. Yo te voy a apoyar’. Y seguí. Hasta hoy ella me sigue acompañando y, gracias a Miguel (Ángel Russo, fallecido en 2025), tuve la chance de continuar en el fútbol”.

El gaucho llegó a disputar 366 partidos oficiales y convirtió 28 goles en una carrera de 17 años que lo llevó por siete clubes argentinos y dos equipos del exterior, entre ellos Barcelona SC. El mediocampista se formó en Rosario Central y debutó el 27 de octubre de 2001, en una derrota por 1 a 3 ante Vélez Sarsfield en el estadio José Amalfitani.

(D)



Estuvo apenas seis meses en Barcelona Sporting Club, pero es recordado por la hinchada torera ya que fue parte del equipo que, en la temporada 2009, terminó salvando la categoría en una recta final de campeonato de infarto, con victorias al último minuto en Ambato sobre Macará, derrota ante Liga de Quito y triunfo de local sobre Liga de Portoviejo.

Hernán Encina es un exjugador de Barcelona SC que hace poco sorprendió con unas fotos donde se lo ve trabajando como albañil junto a su padre.

“Qué sorpresa: el Sapito Encina, un buen volante argentino que traje a Barcelona SC en el 2009 cuando fui presidente de la Comisión de Fútbol, trabaja de albañil junto a su padre”, escribió en su cuenta de X Alfonso Harb Viteri, quien también fue presidente de la institución.

“Disfruto de la amistad del barrio y jugar con amigos. Siempre extrañé el barrio Las Flores. Hoy estoy con mi viejo trabajando de albañil. No se me van a caer los brazos por decirlo. No tengo vergüenza”, apuntó Encina en declaraciones recogidas por Infobae.

“Me iba a otro lugar, pero siempre caía en el barrio para estar con mi familia, mis amigos… Nunca cambié. Es lo que me enseñó mi viejo: el barrio, el sacrificio de cada uno. Hoy estamos en Las Flores y, cuando jugamos, me siento a tomar una gaseosa con los muchachos, con mis amigos. Un poco de agua mineral, ja. Siempre tomamos una cervecita. Ya estamos viejos, así que tenemos el permitido. Todo esto es lo más lindo, la amistad”, añadió.

Por otro lado, Encina explicó el momento más doloroso de su vida, cuando falleció su madre. “Gracias al sacrificio que hicieron mis padres, logré jugar al fútbol. Después siempre hay una negatividad sobre el técnico, aunque estoy agradecido al fútbol”, relató.

Y continuó: “Sí, a mí me tocó bajar los brazos y hasta quise dejar el fútbol. Creo que estaba Menotti y terminé jugando en la local cuando ya había estado en primera. Seguí, no bajé los brazos, pero llegó un momento en que estuve a punto de dejar todo. Tenía a mi hijo, Gustavo. Hablé con mi señora y le dije: ‘Negra, quiero dejar, no aguanto más’. Y me dijo que hiciera lo que quisiera, pero ‘Fijate porque es lo que te gusta. Yo te voy a apoyar’. Y seguí. Hasta hoy ella me sigue acompañando y, gracias a Miguel (Ángel Russo, fallecido en 2025), tuve la chance de continuar en el fútbol”.

El gaucho llegó a disputar 366 partidos oficiales y convirtió 28 goles en una carrera de 17 años que lo llevó por siete clubes argentinos y dos equipos del exterior, entre ellos Barcelona SC. El mediocampista se formó en Rosario Central y debutó el 27 de octubre de 2001, en una derrota por 1 a 3 ante Vélez Sarsfield en el estadio José Amalfitani.

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