
Vinicius se llevó las luces, pero el mejor jugador del empate entre Brasil y Marruecos no fue el delantero del Real Madrid. Melena al viento tipo un león, un chico de 18 años les dio una lección de fútbol brasileño al Scratch. Con la 6 en la espalda bailó al volante que le pusieron cerca. Pie fino, preciso e inteligente, Ayyoub Bouaddi la rompió y está más que confiado con el futuro que se le viene a los marroquíes en este Mundial 2026.
En la zona mixta, los periodistas de Marruecos están exultantes. Preguntan gritando, como si estuvieran enojados, pero están realmente satisfechos. “Apenas jugó 180 minutos entre tres partidos de este año en la selección”, cuenta uno de ellos y se emociona al contarle que el “man of the match” de Olé fue Bouaddi. No hay tiempo para charlas, este chico nacido en Francia que decidió jugar para el país originario de sus padres, se detiene apenas un minuto a charlar. “Creo que hicimos un buen partido por ser el debut”, empieza tímidamente.
-¿Para qué está Marruecos luego de ganar la Copa Áfríca y llegar a semifinales?
– Esto es sólo el comienzo. Mantengamos este estado de ánimo y vamos a seguir creciendo.
Los marroquíes solo quieren saludarlo, casi no lo hacen preguntas y este ¿proyecto? de crack que juega en el Lille y que el Arsenal y el Bayern Munich quieren comprar (estaba cotizado en 50 millones de euros antes del partido) acepta selfies, saluda a las cámaras locales y se va rápido a disfrutar de su gran día.
Bouaddi nació en Senlis, Francia, y muy pronto se perfiló como un volante con más peso en la construcción y la recuperación que en los números ofensivos. Su lugar natural está en el centro del campo, donde puede ordenar la circulación, corregir sin pelota y darle continuidad a la salida del equipo. ¿La clave? Lectura de juego, toque preciso, visión panorámica y dinámica para estar en lugar justo para el desmarque
Pasó por las juveniles de Francia, pero finalmente decidió representar a Marruecos a partir del origen familiar de sus padres. Hace menos de tres años hizo su primer contrato profesional con Lille y debutaría en primera con apenas 16 y en la Champions League del 2024, jugó su primer partido como titular contra el Real Madrid justo el día que cumplió 17.
No hace goles (de hecho, no tiene en su carrera) pero es la salida limpia que necesita un equipo que busca lo que busca Marruecos. “Me pareció algo extraordinario, una especie de pichón de Vitinha con 18 años. Metió, jugó, no falló ningún pase. Se relacionó en corto y en largo con los compañeros. Una personalidad superior”, dijo Jorge Valdano tras verlo romperla contra Brasil.
VIDEOS DE BRASIL 1 – MARRUECOS 1

Vinicius se llevó las luces, pero el mejor jugador del empate entre Brasil y Marruecos no fue el delantero del Real Madrid. Melena al viento tipo un león, un chico de 18 años les dio una lección de fútbol brasileño al Scratch. Con la 6 en la espalda bailó al volante que le pusieron cerca. Pie fino, preciso e inteligente, Ayyoub Bouaddi la rompió y está más que confiado con el futuro que se le viene a los marroquíes en este Mundial 2026.
En la zona mixta, los periodistas de Marruecos están exultantes. Preguntan gritando, como si estuvieran enojados, pero están realmente satisfechos. “Apenas jugó 180 minutos entre tres partidos de este año en la selección”, cuenta uno de ellos y se emociona al contarle que el “man of the match” de Olé fue Bouaddi. No hay tiempo para charlas, este chico nacido en Francia que decidió jugar para el país originario de sus padres, se detiene apenas un minuto a charlar. “Creo que hicimos un buen partido por ser el debut”, empieza tímidamente.
-¿Para qué está Marruecos luego de ganar la Copa Áfríca y llegar a semifinales?
– Esto es sólo el comienzo. Mantengamos este estado de ánimo y vamos a seguir creciendo.
Los marroquíes solo quieren saludarlo, casi no lo hacen preguntas y este ¿proyecto? de crack que juega en el Lille y que el Arsenal y el Bayern Munich quieren comprar (estaba cotizado en 50 millones de euros antes del partido) acepta selfies, saluda a las cámaras locales y se va rápido a disfrutar de su gran día.
Bouaddi nació en Senlis, Francia, y muy pronto se perfiló como un volante con más peso en la construcción y la recuperación que en los números ofensivos. Su lugar natural está en el centro del campo, donde puede ordenar la circulación, corregir sin pelota y darle continuidad a la salida del equipo. ¿La clave? Lectura de juego, toque preciso, visión panorámica y dinámica para estar en lugar justo para el desmarque
Pasó por las juveniles de Francia, pero finalmente decidió representar a Marruecos a partir del origen familiar de sus padres. Hace menos de tres años hizo su primer contrato profesional con Lille y debutaría en primera con apenas 16 y en la Champions League del 2024, jugó su primer partido como titular contra el Real Madrid justo el día que cumplió 17.
No hace goles (de hecho, no tiene en su carrera) pero es la salida limpia que necesita un equipo que busca lo que busca Marruecos. “Me pareció algo extraordinario, una especie de pichón de Vitinha con 18 años. Metió, jugó, no falló ningún pase. Se relacionó en corto y en largo con los compañeros. Una personalidad superior”, dijo Jorge Valdano tras verlo romperla contra Brasil.