
La compañía farmacéutica Daiichi Sankyo, con el aval de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y de la Sociedad Español de Directivos de la Salud (Sedisa), ha puesto en marcha el proyecto EVA Bridge, con el objetivo de reforzar la coordinación asistencial entre Cardiología y Atención Primaria para mejorar la calidad de la atención y el seguimiento de los pacientes con enfermedad vascular ateroesclerótica . Esta iniciativa de extensión nacional y multicéntrica propone impulsar un nuevo modelo de flujo asistencial de referencia para pacientes que han tenido ya un problema coronario.El programa busca mejorar la transición del paciente desde el hospital hacia el centro de salud, mejorando la identificación, el seguimiento y el manejo integral, y garantizando la adherencia. Con todo ello, se busca una reducción de potenciales eventos cardiovasculares, reingresos y complicaciones. El proyecto propone un marco común de actuación coordinado por los servicios de Cardiología de los hospitales, que también involucra a Atención Primaria, Enfermería, Rehabilitación Cardiaca, Nutrición y otras figuras clave en el proceso asistencial.La idea es facilitar la toma de decisiones, optimizar las intervenciones y hacer más homogénea la práctica clínica, situando al paciente en el eje de un proceso asistencial más claro, integrado y eficiente. Su implementación pretende consolidar una práctica asistencial basada en la colaboración, la estandarización de procesos y la evaluación continua de resultados. El nuevo modelo que propone EVA Bridge ha sido trabajado y consensuado con ocho centros hospitalarios a nivel nacional, que han aportado su experiencia clínica y organizativa en el abordaje del paciente cardiovascular. Entre los participantes se encuentran el Hospital Universitario de Bellvitge (Cataluña), el Hospital Universitario de Cruces (País Vasco), el Hospital Universitario de Son Llàtzer (Baleares), el Hospital Universitario de La Candelaria (Canarias), el Hospital General de Valencia (Comunidad Valenciana), el Hospital de Ferrol (Galicia), el Hospital Costa del Sol (Andalucía) y el Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid). Se prevé, además, la incorporación de soluciones digitales y herramientas de apoyo a la decisión clínica que faciliten el seguimiento de los pacientes y la comunicación entre profesionales. EVA Bridge pone también el foco en la educación y el empoderamiento del paciente para favorecer una participación más activa en el cuidado de su salud, una mejor adherencia y una mejor experiencia asistencial. El colesterol bajo la lupaEn España, las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de morbimortalidad 3, lo que refleja su elevada incidencia y carga clínica. En este contexto, el colesterol desempeña un papel clave, siendo responsable de aproximadamente el 60% de las enfermedades cardiovasculares y también uno de los principales factores causales de la enfermedad vascular por arteriosclerosis. A pesar de ello, su control sigue siendo un reto: el 73% de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos para mantener a raya los niveles de colesterol. Las nuevas guías europeas apuntan hacia un abordaje más precoz e intensivo, con mayor énfasis en la terapia combinada desde fases tempranas y objetivos más ambiciosos en determinados perfiles. Raquel Coca, Head de Especialidades de Daiichi Sankyo España, ha destacado el valor de la colaboración para impulsar iniciativas de mejora asistencial en el ámbito cardiovascular. «El proyecto EVA Bridge pone de manifiesto que la coordinación efectiva entre los profesionales sanitarios de Cardiología, Atención Primaria y Enfermería permiten ofrecer respuestas más ágiles, homogéneas y centradas en las necesidades de los pacientes, contribuyendo de forma significativa a la mejora de los resultados en salud. Como parte de nuestro compromiso por abordar los restos del sistema sanitario, impulsamos un modelo asistencial innovador, que se presenta como una propuesta más integrada y sostenible, orientada a reforzar la eficiencia del sistema en su conjunto y con la vocación de consolidarse como un referente en la gestión del paciente cardiovascular», ha señalado. A diferencia de los seguimientos convencionales, EVA Bridge despliega un cronograma de 12 a 15 meses de acompañamiento intensivo, dividido en fases que permiten avanzar de forma ordenada y garantizar que los equipos de Cardiología y Atención Primaria implicados comparten una misma visión clínica y organizativa. La fase de hospitalización y preparación al alta se centra en garantizar que el paciente reciba toda la información necesaria y una hoja de ruta personalizada antes de dejar el hospital. En la fase post-alta inmediata, el seguimiento se intensifica durante los primeros 15 días mediante visitas presenciales y llamadas telefónicas proactivas.Ahorro y salud en juego El objetivo es garantizar la adherencia a los tratamientos y resolver posibles dudas, ya que el 67,7% de personas que han sufrido un infarto abandona la medicación en el primer año 7. De hecho, mejorar solo en un 10% la adherencia terapéutica permitiría evitar 8.700 muertes y ahorrar más de 75 millones de euros al sistema sanitario. 8 Una vez superada la fase más crítica, se inicia la de instauración y mantenimiento, que abarca de los 2 a los 6 meses posteriores al alta. Durante esta etapa, el paciente recibe un seguimiento más regular y personalizado, con ajustes en su tratamiento según la evolución clínica. Las consultas periódicas, tanto con Enfermería como con Cardiología, permiten monitorizar los parámetros clave, como los niveles de colesterol LDL, y reforzar la educación sobre hábitos saludables para prevenir recaídas y reforzar la autonomía. Finalmente, en la fase de continuidad de cuidados crónicos, que comienza a partir del año postinfarto, el paciente continúa siendo supervisado a intervalos más amplios para asegurar que su estado clínico se mantenga estable y prevenir nuevas complicaciones, con el apoyo continuo de Atención Primaria y otros profesionales sanitarios.