Las autoridades de la región rusa más castigada por la guerra admiten que sus ciudadanos solo anhelan el fin de la invasión




La provincia rusa de Bélgorod, fronteriza con la ucrania Járkov, ha vuelto a quedarse sin luz, gas y agua tras un ataque contra sus centrales eléctricas. También hay al menos un muerto en la región rusa que más víctimas civiles suma en estos cuatro años de guerra, más de medio millar y su gobernador interino admite que la población está hastiada.Seguir leyendo
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