
El partido entre la Selección Argentina y su par de Inglaterra tiene cautivada la atención de todo el mundo futbolístico. Y Boca no es la excepción. Claro que la semifinal se da justo en la previa de un viaje del plantel xeneize para afrontar un compromiso propio, al igual que pasó la semana anterior entre el duelo con Egipto y el amistoso en Salta.
Esta vez, sin embargo, el horario es más cercano al final que al comienzo del día. Y por eso, la decisión del Vasco Arruabarrena para que sus jugadores puedan disfrutar del cruce decisivo fue la de acelerar los tiempos y viajar cuanto antes.
¿Cómo es eso? Simple, que a las 13 horas la delegación estará ya subida al avión chárter que trasladará a Boca hasta Rosario, para poder llegar a tiempo para almorzar en el hotel de destino y vibrar con la semifinal ahí mismo. De lo contrario, contemplando la chance de un alargue, el viaje podría haberse extendido hasta horas de la noche y esa variante no era parte del plan del DT.
En el partido de octavos de final, Argentina había enfrentado a Egipto desde las 13, con lo cual sí se pudo esperar al final para partir rumbo a Salta luego de terminado el angustioso trámite que la Selección dio vuelta en el final.
La banca especial para Paredes
Cabe recordar, además de todo lo que implica como partido en sí, que el Argentina-Inglaterra lo tiene al capitán xeneize Leandro Paredes como uno de los líderes de la Scaloneta. Y que a la distancia, todos sus compañeros le brindan a diario un apoyo tan especial como el que él mismo -desde Estados Unidos- se encarga de devolver poniéndose al tanto de todo lo que pasa en el día a día del club.

El partido entre la Selección Argentina y su par de Inglaterra tiene cautivada la atención de todo el mundo futbolístico. Y Boca no es la excepción. Claro que la semifinal se da justo en la previa de un viaje del plantel xeneize para afrontar un compromiso propio, al igual que pasó la semana anterior entre el duelo con Egipto y el amistoso en Salta.
Esta vez, sin embargo, el horario es más cercano al final que al comienzo del día. Y por eso, la decisión del Vasco Arruabarrena para que sus jugadores puedan disfrutar del cruce decisivo fue la de acelerar los tiempos y viajar cuanto antes.
¿Cómo es eso? Simple, que a las 13 horas la delegación estará ya subida al avión chárter que trasladará a Boca hasta Rosario, para poder llegar a tiempo para almorzar en el hotel de destino y vibrar con la semifinal ahí mismo. De lo contrario, contemplando la chance de un alargue, el viaje podría haberse extendido hasta horas de la noche y esa variante no era parte del plan del DT.
En el partido de octavos de final, Argentina había enfrentado a Egipto desde las 13, con lo cual sí se pudo esperar al final para partir rumbo a Salta luego de terminado el angustioso trámite que la Selección dio vuelta en el final.
La banca especial para Paredes
Cabe recordar, además de todo lo que implica como partido en sí, que el Argentina-Inglaterra lo tiene al capitán xeneize Leandro Paredes como uno de los líderes de la Scaloneta. Y que a la distancia, todos sus compañeros le brindan a diario un apoyo tan especial como el que él mismo -desde Estados Unidos- se encarga de devolver poniéndose al tanto de todo lo que pasa en el día a día del club.