
Japón acaba de dar el primer paso para la mayor reorganización de sus servicios de seguridad desde el final de la II Guerra Mundial: unificará este verano, bajo un Consejo Nacional de Inteligencia presidido por la primera ministra Sanae Takaichi, la información dispersa entre ministerios y cuerpos de seguridad que hasta ahora no tenían obligación legal de compartirla. El segundo paso, previsto para 2027, creará una agencia de inteligencia exterior, una herramienta que el país no ha tenido desde que el ejército aliado desmanteló su aparato militar al terminar el conflicto. Seguir leyendo
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