
Inesperado, milagroso, histórico… Sobran los adjetivos para definir la primera gran sorpresa de este Mundial 2026. España, una de las candidatas al título, no le pudo ganar en el debut a Cabo Verde, que hacía su estreno absoluto en las Copas del Mundo. Un 0 a 0 que premió el bloque defensivo colectivo que empleó el conjunto africano y que castigó la falta de profundidad del equipo europeo. Y el partido dejó unos números, en cuanto a las estadísticas, increíbles. Mirá:
1) La defensa noble de Cabo Verde
Con un 5-4-1 en bloque bajo, cerquita de su arquero Vozinha, el conjunto africano buscó sostener el cero en su arco ante el poderío rival. Equipo muy físico y disciplinado, redujo los espacios pero sin apelar a armar cuestionables. No hizo tiempo y no utilizó el juego brusco. Ni siquiera el foul tactico para detener a los jugadores españoles. Las estadísticas oficiales de Opta lo confirman: en los casi 100 minutos de juego, si se cuenta lo adicionado en ambos tiempos, Cabo Verde cometió una sola infracción. Increíble pero real. Un sólo foul contra diez de España. Lo que hace más meritorio el punto conseguido en este debut.
La única infracción la cometió su lateral izquierdo, Lopes Cabral, cerca de la mitad de la cancha. Fue un manotazo en la cara a Llorente para detener el avance del lateral derecho español. Por esa acción se ganó la tarjeta amarilla.
Esto es un récord absoluto. Desde que se miden las estadísticas en los Mundiales, Inglaterra 1966, jamás una selección había cometido un solo foul en un partido.
2) El récord negativo de Oyarzábal
El delantero centro de España, rodeado de defensores rivales durante todo el partido, no tocó la pelota en los primeros 30 minutos de juego. Sí, cero toques al balón en la primera media hora del encuentro. Según Opta, desde el Mundial de Inglaterra 1966, nunca un futbolista en una Copa del Mundo estuvo sin tocar la pelota en la primera media hora de un partido.
Oyarzábal, pieza clave en la estructura de juego de Luis De la Fuente, estuvo en cancha los 90 minutos y apenas sumó diez pases (ocho correctos y dos fallados). Tocó más la pelota Unai Simón, el arquero español (17), que el punta. Todo un síntoma.
3) España, mil toques y cero gol
Ante Cabo Verde, la selección española completó nada menos que 734 pases (con el 74% de posesión) sobre 801 intentos contra los apenas 205 sobre 279 intentados por su rival. Y tuvo 27 remates pero tampoco le alcanzó. Así, España acrecentó una estadística negativa en los Mundiales. Desde su último gol en una Copa del Mundo acumula 2.500 pases y 49 tiros. Insólito.
En Qatar 2022, en el último partido de la fase de grupos, el conjunto europeo cayó 2-1 con Japón. Álvaro Morata había puesto el 1-0 parcial a los 11 minutos de juego. Fue, hasta ahora, el último gol. En los octavos de final quedó eliminada al igualar 0 a 0 con Marruecos y perder en los penales (tampoco la metió en esa tanda). Y la mala racha siguió ahora en esta Copa del Mundo. Lleva los 79′ contra Japón más los 120′ (90′ y el alargue) frente a Marruecos y los 90 de este lunes con Cabo Verde. Un total de 289 minutos sin convertir en los Mundiales.
Por otro lado, de los 205 pases que dio Cabo Verde en este partido, sólo 14 fueron en campo rival durante el primer tiempo, la menor cantidad desde el Mundial 1966.
4) El récord del arquero de Cabo Verde
Vozinha mantuvo su valla invicta y logró una marca histórica: a los 40 años se convirtió en el arquero más veterano en mantener su arco en cero en su debut mundialista. Fue, claro, uno de los sostenes de su equipo con siete atajadas.
5) Las gambetas de Lamine Yamal
A España le sobró posesión y le faltó profundidad en casi todo el partido. Con Lamine Yamal y Nico Williams, los extremos titulares, sin estar al 100% en lo físicio, De la Fuente apostó por Ferran y Gavi. Otras características, otro estilo. Y así, el conjunto español no tuvo desequilibrio individual por ambas bandas.
A Lamine le bastó ingresar en el minuto 71 para convertirse en apenas 20′ de ejueego en el futbolista con mayor cantidad de gambetas en el partido. En ese lapso intentó cinco dribblings, lo que nadie hizo antes de su ingreso.

Inesperado, milagroso, histórico… Sobran los adjetivos para definir la primera gran sorpresa de este Mundial 2026. España, una de las candidatas al título, no le pudo ganar en el debut a Cabo Verde, que hacía su estreno absoluto en las Copas del Mundo. Un 0 a 0 que premió el bloque defensivo colectivo que empleó el conjunto africano y que castigó la falta de profundidad del equipo europeo. Y el partido dejó unos números, en cuanto a las estadísticas, increíbles. Mirá:
1) La defensa noble de Cabo Verde
Con un 5-4-1 en bloque bajo, cerquita de su arquero Vozinha, el conjunto africano buscó sostener el cero en su arco ante el poderío rival. Equipo muy físico y disciplinado, redujo los espacios pero sin apelar a armar cuestionables. No hizo tiempo y no utilizó el juego brusco. Ni siquiera el foul tactico para detener a los jugadores españoles. Las estadísticas oficiales de Opta lo confirman: en los casi 100 minutos de juego, si se cuenta lo adicionado en ambos tiempos, Cabo Verde cometió una sola infracción. Increíble pero real. Un sólo foul contra diez de España. Lo que hace más meritorio el punto conseguido en este debut.
La única infracción la cometió su lateral izquierdo, Lopes Cabral, cerca de la mitad de la cancha. Fue un manotazo en la cara a Llorente para detener el avance del lateral derecho español. Por esa acción se ganó la tarjeta amarilla.
Esto es un récord absoluto. Desde que se miden las estadísticas en los Mundiales, Inglaterra 1966, jamás una selección había cometido un solo foul en un partido.
2) El récord negativo de Oyarzábal
El delantero centro de España, rodeado de defensores rivales durante todo el partido, no tocó la pelota en los primeros 30 minutos de juego. Sí, cero toques al balón en la primera media hora del encuentro. Según Opta, desde el Mundial de Inglaterra 1966, nunca un futbolista en una Copa del Mundo estuvo sin tocar la pelota en la primera media hora de un partido.
Oyarzábal, pieza clave en la estructura de juego de Luis De la Fuente, estuvo en cancha los 90 minutos y apenas sumó diez pases (ocho correctos y dos fallados). Tocó más la pelota Unai Simón, el arquero español (17), que el punta. Todo un síntoma.
3) España, mil toques y cero gol
Ante Cabo Verde, la selección española completó nada menos que 734 pases (con el 74% de posesión) sobre 801 intentos contra los apenas 205 sobre 279 intentados por su rival. Y tuvo 27 remates pero tampoco le alcanzó. Así, España acrecentó una estadística negativa en los Mundiales. Desde su último gol en una Copa del Mundo acumula 2.500 pases y 49 tiros. Insólito.
En Qatar 2022, en el último partido de la fase de grupos, el conjunto europeo cayó 2-1 con Japón. Álvaro Morata había puesto el 1-0 parcial a los 11 minutos de juego. Fue, hasta ahora, el último gol. En los octavos de final quedó eliminada al igualar 0 a 0 con Marruecos y perder en los penales (tampoco la metió en esa tanda). Y la mala racha siguió ahora en esta Copa del Mundo. Lleva los 79′ contra Japón más los 120′ (90′ y el alargue) frente a Marruecos y los 90 de este lunes con Cabo Verde. Un total de 289 minutos sin convertir en los Mundiales.
Por otro lado, de los 205 pases que dio Cabo Verde en este partido, sólo 14 fueron en campo rival durante el primer tiempo, la menor cantidad desde el Mundial 1966.
4) El récord del arquero de Cabo Verde
Vozinha mantuvo su valla invicta y logró una marca histórica: a los 40 años se convirtió en el arquero más veterano en mantener su arco en cero en su debut mundialista. Fue, claro, uno de los sostenes de su equipo con siete atajadas.
5) Las gambetas de Lamine Yamal
A España le sobró posesión y le faltó profundidad en casi todo el partido. Con Lamine Yamal y Nico Williams, los extremos titulares, sin estar al 100% en lo físicio, De la Fuente apostó por Ferran y Gavi. Otras características, otro estilo. Y así, el conjunto español no tuvo desequilibrio individual por ambas bandas.
A Lamine le bastó ingresar en el minuto 71 para convertirse en apenas 20′ de ejueego en el futbolista con mayor cantidad de gambetas en el partido. En ese lapso intentó cinco dribblings, lo que nadie hizo antes de su ingreso.