Emoción desbordada en el despegue de la primera misión privada a la EEI – Tecnología


La emoción y excitación se apoderó este viernes de todos los participantes y asistentes al lanzamiento de la primera e «histórica» misión a la Estación Espacial Internacional (EEI) totalmente privada, tripulada solo por civiles, que despegó con éxito desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida (EE.UU.).La Misión Axiom 1 (Ax-1), comandada por el exastronauta de la NASA de origen español Michael López-Alegría, despegó desde Cabo Cañaveral sobre la hora prevista, las 11.17 de la mañana, hora local (15.17 GMT), con otros tres civiles a bordo con destino a la EEI, donde realizarán actividades científicas y comerciales.La expectación era máxima ante este «momento histórico», como lo definió el propio López-Alegría, desde horas antes del lanzamiento con numerosos invitados apiñados detrás de las mamparas de cristal de la parte trasera de la sala de control de la NASA.El despegue de la Ax-1 y la tripulación a bordo de la Dragon y encima de un cohete Falcon 9, de la compañía privada SpaceX, fue seguido por los responsables del lanzamiento «sin poder respirar de la emoción contenida», como dijo posteriormente Kathy L. Lueder, directora de operaciones de la NASA.La agitación y emoción fueron muy palpables ya desde el momento de la cuenta atrás, cuando una voz desde la sala de control dijo «Dragon is in count down» («la Dragon está en cuenta atrás») y una multitud comenzó a corear los últimos diez segundos antes del despegue.Un salva larga de aplausos y vítores acompañaron a continuación la palabra «ignition» («encendido»), indicadora del despegue de la Ax-1 con los cuatro civiles a bordo, con traje de astronautas de color blanco y guantes y botas altas negras.A las 11.29 de la mañana la Ax-1 se encontraba ya a más de 200 kilómetros de distancia de nuestro planeta.CUATRO ASTRONAUTAS Y UN CONEJO DE PELUCHEEn una imagen por cámara de la cabina con los cuatro tripulantes se vio un detalle curioso y simpático: uno de los astronautas llevaba entre sus manos lo que parecía un conejo de peluche que flotaba por efecto de la ingravidez.Además de López-Alegría, los otros tres civiles que viajan rumbo a la EEI, donde permanecerán ocho días, son el estadounidense Larry Connor, que servirá como piloto; el canadiense Mark Pathy y el israelí Eytan Stibbe, estos dos como especialistas.Se trata de una tripulación que ha recibido formación intensiva como astronautas, «bien preparada, con el ánimo alto y lista para partir a la EEI y con gran ilusión en el lanzamiento», tal como dijo este jueves en una conferencia Derek Hassmann, director de operaciones de la firma Axiom Space.Hassmann salió al paso de un comentario sobre si era un viaje espacial turístico y dejó claro que no se trataba de turistas espaciales, sino de una «tripulación internacional que llevará a cabo experimentos y otras actividades en órbita» durante la expedición de 10 días, de los que ocho permanecerán en la EEI.Menos de diez minutos después del lanzamiento desde una plataforma del Centro Espacial Kennedy, la primera etapa del Falcon 9, que hoy cumplió su quinta misión, aterrizó sin contratiempos en una plataforma colocada en el Atlántico para su posterior reutilización.»LES VEMOS DE VUELTA EN LA TIERRA»Poco después de la recuperación del propulsor del Falcon 9 la cápsula Dragon se separaba de la segunda etapa del cohete y continuaba en modo autónomo el trayecto de unas 20 horas de duración rumbo a la EEI, donde se espera que llegue sobre las 7.45 hora local del sábado (11.45 GMT).»Ese ha sido un viaje (despegue) increíble», manifestó desde la cápsula López-Alegría, nacido hace 63 años en España y criado desde pequeño en Estados Unidos, luego de que desde el centro de control le desearan a la tripulación que disfrutara el resto de la ruta.La sala de control había antes deseado a la tripulación un buen viaje y que fuese productivo: «Hagan una gran investigación por nosotros y le vemos de vuelta aquí (en la Tierra)», le dijeron.Hassmann puso de relieve el jueves la importancia de la misión de hoy en el marco de la meta de esta compañía, con sede en Texas, de construir la próxima estación comercial espacial entre los años 2024 y 2030, y que estará conectada a la EEI.La misión Ax-1, además de suponer la primera visita comercial a la EEI, es también el segundo vuelo totalmente privado puesto en órbita tras la Inspiration4 de septiembre pasado, también con financiación particular e igualmente en una cápsula Dragon de SpaceX.

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