El movimiento histrico de Xbox que puede hacer que cambies de consola de videojuegos para siempre




Los videojuegos exclusivos son el alma de una consola y, más aún, de la compañía fabricante. Una de las cosas en las que más se fija un potencial consumidor antes de rascarse el bolsillo y seleccionar la máquina a plantar pegada al televisor del salón. Nintendo, por ejemplo, tiene los Mario y los Zelda. PlayStation, a God of War y The Last of Us . Y Xbox tiene (o tenía) a Halo y Gears of War. Y muchísimos más. Pero eso podría cambiar, y rápido. La firma de videojuegos propiedad de Microsoft, que anda compitiendo en la actual generación de consolas con sus Xbox Series X y Series S, está preparándose para llevar algunos de sus títulos exclusivos más interesantes a las máquinas de la competencia: PlayStation 5 y Nintendo Switch. Noticias Relacionadas estandar No Jugamos a ‘Lysfanga: The Time Swift Warrior’: doblegar el tiempo nunca fue tan divertido Javier Palomo estandar No Jugamos a ‘Prince of Persia: The Lost Crown’: una nueva maravilla y el renacer de un clásico Javier PalomoDe acuerdo con el medio especializado ‘ The Verge ‘, que ha consultado el movimiento con trabajadores de Xbox, los primeros títulos que pegarán el salto a otras consolas serán ‘Hi-Fi Rush’ y ‘Pentiment’, de lo mejorcito que ha llegado a las Series en los últimos años. A finales de 2024, le llegaría el turno a ‘Sea of Thieves’, obra multijugador en la que el usuario puede vivir la vida pirata acompañado por amigos, y que lleva años siendo uno de los principales buques insignia de la compañía. Lo mismo podría ocurrir próximamente con algunos videojuegos de Bethesda -firma también propiedad de Microsoft- como ‘Starfield’ o el futuro ‘Indiana Jones’, que debería llegar a los estantes en unos meses.Lo hemos explicado en el pasado, a Xbox no le interesa tanto que el usuario compre sus consolas como que juegue a sus videojuegos. Y, a ser posible, mediante una suscripción a su servicio de juego en ‘streaming’ Game Pass . Así lo dejó claro Microsoft con el elevadísimo gasto que ha realizado en los últimos años para hacerse con el control de firmas como Bethesda o, más recientemente, Activision Blizzard.Sin embargo, lo que no está tan claro es que la apuesta le haya salido tan bien a la compañía hasta el momento. La última vez que la firma compartió el número de usuarios de Game Pass fue en enero de 2022, cuando apuntó que se habían alcanzado los 25 millones. Dos años después, los analistas señalan que la cifra actual podría moverse algo por encima de los 30 millones. Ha habido una ralentización en el negocio, y el objetivo de los 100 millones para finales de década parece cada vez más lejano.No esperes que Nintendo y PS hagan lo mismoXbox puede haberse visto penalizada por los constantes retrasos en el lanzamiento de sus videojuegos más esperados, como fue el caso de ‘Starfield’. Durante la presente generación de consolas, la mayoría de propuestas esperadas, como el último título de la serie Halo, tuvieron lugar a finales de 2021. En ese tiempo, Switch ha recibido obras colosales como ‘Zelda: Tears of the Kingdom’ o los últimos Pokémon. PlayStation 5 ha tenido a ‘Spider-Man 2’, ‘God of War: Ragnarok’ u ‘Horizon Forbidden West’.Con la llegada de exclusivos a consolas de la competencia, Xbox puede aumentar su facturación por venta de títulos, que no serán gratis ni mucho menos, a diferencia de lo que ocurre en el Game Pass, a donde llegan todas las propuestas el día de lanzamiento sin coste añadido para el jugador. Sin embargo, puede terminar afectando gravemente a la venta de máquinas de la compañía. Porque, ¿quién se compraría una consola cuyos videojuegos no son exclusivos si puede optar por una de otra empresa y jugar a todo, lo propio y lo de los demás?Ni PlayStation ni Nintendo harán un movimiento similar. Al menos en el medio plazo. La primera, se contenta por el momento con liberar algunos de sus títulos para que los jugadores de ordenador puedan disfrutarlos, pero suele dejar pasar un tiempo antes de que esto ocurra. Para entonces, ya los tiene amortizados en sus consolas. La segunda es una de las tecnológicas más protectoras con sus licencias. Es muy complicado imaginar un futuro, incluso lejano, en el que un usuario de una Xbox, por ejemplo, pueda jugar a los Mario o a los Zelda. Ya acaben de llegar al mercado o hayan pasado décadas desde su lanzamiento.