Continúan los avances prometedores dentro del área de los trasplantes. Especialmente, los trasplantes temporales. Ya que, un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon se encuentran trabajando en el desarrollo de un hígado funcional bioimpreso en 3D que será de gran utilidad para trasplantes temporales.
Un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon ha decidido dar un importante paso en el área de los trasplantes. Y es que se encuentran desarrollando un hígado bioimpreso en 3D, el cual será de gran utilidad para trasplantes temporales.
Dicho avance ha sido desarrollado bajo la necesidad de enfrentar la escasez de órganos donados, e incluso, de evitar un trasplante completo. Por lo que se trata de un innovador proyecto que podría estar disponible pronto.
Científicos desarrollan un hígado bioimpreso en 3D
El proyecto se denomina Liver Immunocompetent Volumetric Engineering (LIVE), y es el ofrecimiento de una alternativa ante la escasez de los órganos donados. Esto por medio de la creación de tejido hepático con bioingeniería que busca tratar casos de insuficiencia hepática aguda.
Dicha iniciativa tiene el objetivo de crear un hígado temporal que ayude al paciente a sobrevivir durante un periodo crítico. Lo que propiciaría que el órgano dañado se recupere y a su vez, podría evitarse un trasplante completo.
Para este avance, la universidad anunció haber recibido 25,5 millones de dólares por parte de la Advanced Research Projects Agency for Health (ARPA-H).
El proyecto reúne a especialistas en células madre hepáticas, biofabricación, trasplante y medicina regenerativa. El enfoque va dirigido a aquellos pacientes que padecen insuficiencia hepática aguda. Si bien el hígado suele regenerarse solo, este proceso suele tardar más tiempo del que la enfermedad tiende a permitir.
Adam Feinberg, profesor de ingeniería biomédica en Carnegie Mellon y principal responsable del proyecto, mencionó que lo que se busca es lo siguiente: “crear un fragmento de tejido hepático que se use como alternativa al trasplante”.
Duración y proceso de creación
La duración estimada del órgano bioimpreso es de 2 a 4 semanas, tiempo que le permitiría al hígado original empezar a recuperarse. En caso de que se logre regenerar con éxito, el paciente conservaría su hígado.
Para hacerlo realidad, los investigadores emplean la técnica FRESH 3D bioprinting, que permite imprimir materiales biológicos delicados. Tales como el colágeno y células madre humanas en estructuras complejas. Con ello, se evita el uso de materiales sintéticos como el metal o el plástico.
Uno de los mayores obstáculos a la hora de trasplantar un órgano es la respuesta inmune, que detecta algo «extraño» y lo rechaza. Para evitar este efecto, los científicos utilizaron células hipo-inmunes, que se diseñaron para ser invisibles al sistema inmunitario. Esto elimina la necesidad de inmunosupresores, que a largo plazo, podrían ser tóxicos para el hígado y riñones.
El profesor Feinberg mencionó que las células hipo-inmunes funcionan como «donantes universales». Lo que se traduce en que cualquier paciente podría recibir un trasplante bioimpreso sin que tenga que recurrir a la inmunosupresión.
Aunque el enfoque está dirigido al hígado, no se descarta extender la impresión hacia tejido cardiaco para bebés con defectos congénitos, células productoras de insulina para personas con diabetes o riñones para trasplantes.
