5.000 dlares por ser una ‘sugar baby’ virtual: una semana como ‘vctima’ de una estafa del amor




«Hola guapa, ¿buscas un ‘sugar daddy’ ?» Si eres joven y eres activa en redes sociales probablemente este mensaje te resultará familiar. Si te pica la curiosidad mantendrás la conversación para saber de qué se trata, pero si te pica el bolsillo seguirás hasta el final y lo más probable es que salga mal. En ABC hemos seguido el juego a un presunto estafador durante una semana para descubrir su ‘modus operandi’.Todo empieza con una notificación de Instagram que te alerta de que un usuario desconocido quiere contactar contigo y el mensaje es el siguiente: «Hola guapa. ¿Buscas un ‘sugar daddy’ que te cuide económicamente sin ninguna actividad sexual a cambio de un pago semanal?». Olía a estafa, así que decidimos seguirle el juego a quien decía llamarse Steve y se definía como un hombre de 50 años que vive en Carolina del Norte.El ‘sugar daddy’ ofrecía 5.000 dólares a la semana (unos 4.588 euros al cambio actual) y prometía no pedir imágenes íntimas ni contenido sexual. Básicamente sólo quería alguien con quien hablar. Eso sí, pedía continuamente que nos mensajeáramos a través de Telegram , otra red social de mensajería menos popular que Whatsapp pero más ‘segura’ para los estafadores. Noticias Relacionadas estandar No Los consejos de la Guardia Civil para evitar estafas del amor, principal hipótesis del triple crimen de Morata de Tajuña estandar No Del astronauta sin dinero para volver a la Tierra al novio famoso: las tretas de los estafadores del amor Rodrigo AlonsoDurante los primeros días la conversación con Steve parecía un chat normal de dos personas que se están conociendo. Salvando los husos horarios, había mensajes de buenos días y nos contábamos lo que cualquier pareja haría en una primera cita. «Soy el único hijo varón de mis padres, soy de constitución atlética, mentalmente estable, en buena forma física, muy divertido, afectuoso, honesto, dispuesto a escuchar, religioso y una persona positiva. Soy una persona con la que es muy fácil hablar y un buen oyente. Mi lema es ‘La vida es para disfrutarla’, pero en realidad no puedo disfrutar la vida solo porque me encantaría tener a alguien con quien compartirla y disfrutarla vida conmigo», dice Steve en su carta de presentación a través de un perfil con una sola publicación. Poco a poco, contento con nuestra relación virtual tras cinco días de charla decide que es el momento de efectuar el primer pago que se hará a través de la plataforma PayPal. Es en este paso en el que todo comienza a fallar. Imágenes de otras ‘sugar babies’Steve manda imágenes que verificarían que el pago está efectuado, pero para que el dinero llegue a mi cuenta tengo que darle algo a cambio: comprar una Bitcoin. «Yo no quiero ninguna criptomoneda», le digo, a lo que él responde que sólo es un mero trámite. Varios mensajes con el presunto estafador a trvés de Instagram y un correo electrónico que pretende suplantar a PayPal ABCPara parecer más creíble, el falso ‘sugar daddy’ manda vídeos de sus otras ‘sugar babies’ que aseguran que es de fiar y que paga regularmente. Incluso envía unas imágenes de una mujer de entorno a unos 50 años agradeciéndole sus generosos pagos. Tras insistir a Steve de que este ‘aval’ no era suficiente para mí, comienza a mostrar su frustración y se empieza a dar cuenta de que su estafa no va a llegar a término. De hecho llega a suplantar la identidad de PayPal mandando un correo falso en el que solicita el ingreso del dinero. «No sé por qué no puedes hacer un pago de solo $50 para recibir $5000», señala decepcionado. Aunque nosotros dejamos en este punto la conversación, lo que suele ocurrir en este tipo de estafas es que una vez le haces un pago o le regalas una Bitcoin para recibir el montante prometido, el ‘sugar daddy’ desaparece y te quedas sin tu dinero .Consejos para evitar ser estafadoLo más importante para evitar las estafas de este tipo es no entablar conversación con ningún desconocido. Y menos si promete pagos sospechosos a cambio de una simple charla. En caso de ya haber intercambiado mensajes, no des información personal delicada como el número de teléfono, correo electrónico o tu dirección porque podrían utilizar estos datos para suplantar tu identidad. Además, si el estafador envía urls o mensajes con algún archivo , no pinches ni los descargues porque puede tratarse de un señuelo para hackear tu dispositivo con un ‘ malware ‘.