La senadora por Tarija, Marcela Guerrero, manifestó su preocupación por la posibilidad de que el conflicto social derive en hechos de violencia y advirtió sobre el riesgo de que existan fallecidos en medio de las movilizaciones y bloqueos. Señaló que teme que no se respete el estado de excepción “como se lo entiende en la Constitución Política del Estado” y que posibles muertes sean utilizadas como una bandera para “buscar el derrocamiento del gobierno”.
Guerrero sostuvo que el Gobierno está actuando con cautela al intentar agotar las instancias de diálogo y afirmó que comparte la idea de encontrar una salida mediante acuerdos. “Si existe derramamiento de sangre, esto sí puede generar un quiebre social y ahí sería más complejo entrar a un acuerdo político-social con quienes hoy por hoy se encuentran movilizados”, expresó.
La legisladora indicó que observa como positivo que el presidente convoque al diálogo, aunque consideró que debe disminuir el tono confrontacional y evitar ultimátums. Afirmó que ese tipo de actitudes no reflejan un diálogo sincero y sostuvo que el mandatario debe encabezar personalmente las conversaciones, convocar a sus ministros y buscar actores que permitan acercarse a los sectores sociales movilizados.
Asimismo, mencionó que una señal para generar confianza podría ser la suspensión de órdenes de aprehensión mediante gestiones del Ministerio de Gobierno. “Si no muestras algo, entonces muy difícil vas a poder convocar a estos sectores”, afirmó, agregando que las movilizaciones se están masificando en la ciudad de La Paz, situación que —dijo— genera preocupación.
Guerrero insistió en que deben evitarse muertos durante el actual conflicto porque, según indicó, eso podría convertirse posteriormente en una excusa para promover acciones contra el Gobierno. También hizo referencia a los fallecimientos registrados hasta el momento a causa de los bloqueos y señaló que los sectores movilizados responsabilizan al Ejecutivo por esas muertes.
En ese contexto, expresó preocupación por versiones sobre una posible movilización de las Fuerzas Armadas y tanques. Señaló que este tipo de información genera mayor zozobra y afirmó que le alegró que posteriormente se aclarara el tema. “Ojalá que de verdad sea una falsa alarma”, indicó, porque considera que esos anuncios pueden dar más argumentos a los movilizados para reorganizarse y aumentar las medidas de presión.
La senadora afirmó que el Gobierno debe evitar que la situación “se le salga de las manos” y reiteró que la salida pasa por convocar de manera sincera a las instancias de diálogo. Entre los mecanismos que sugirió, volvió a mencionar la posibilidad de dejar sin efecto órdenes de aprehensión y sentarse en una mesa de negociación. “No debe haber una posición radical ni de bloqueadores ni de los procesados”, manifestó.
Finalmente, Guerrero consideró que la reacción del Gobierno en la búsqueda de diálogo fue tardía, aunque cree que todavía existe tiempo para reconducir el conflicto. Indicó que hay actores políticos predispuestos a colaborar, pero insistió en que el Ejecutivo debe “bajar la actitud soberbia”, escuchar a los sectores sociales y no darles la espalda.
“El momento que eso siga ocurriendo, se va a volcar la torta y ahí sí se la viene negra a este gobierno nacional”, concluyó.