Durante la solemne misa realizada este 4 de junio desde las 09:00 de la mañana en el Parque Temático, el obispo de la Diócesis de Tarija, monseñor Jorge Ángel Saldías, expresó su preocupación por la situación que atraviesa Bolivia a raíz de los bloqueos y convocó a la población y a los sectores movilizados a retomar el camino del diálogo.
La autoridad eclesiástica señaló que el país vive un momento complejo, particularmente en el occidente, debido a las consecuencias generadas por las medidas de presión.
“En la situación compleja y difícil que vivimos como país, especialmente en el occidente, asociados, ocasionados por los bloqueos”, manifestó.
Monseñor Saldías afirmó que la Iglesia se une en oración y solidaridad con las personas que enfrentan dificultades derivadas de esta situación. Mencionó especialmente a las familias, niños, adultos mayores, enfermos, transportistas, comerciantes, empresarios y viajeros que se encuentran afectados por los bloqueos.
“Como iglesia, nos unimos en oración y solidaridad con las familias, niños, adultos mayores, que enfrentan dificultad de conseguir alimentos; enfermos en las casas y en los hospitales que no tienen acceso a medicamentos; transportistas, comerciantes, empresarios, viajeros varados en las carreteras y la población en general, que vive en incertidumbre y angustia”, expresó.
Asimismo, remarcó que las consecuencias recaen con mayor fuerza sobre los sectores más vulnerables de la población.
“Como siempre, los que más sufren… el que más sufre es el pobre, aquel que no tiene para llevar el pan de cada día a casa”, afirmó.
En su mensaje, realizó un nuevo llamado a los sectores movilizados, a los líderes sociales y a toda la población boliviana para que privilegien el diálogo como mecanismo de solución de los conflictos.
“Hacemos nuevamente un llamado urgente a los sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana a retomar el camino del diálogo”, señaló.
La máxima autoridad de la Iglesia católica en Tarija sostuvo que los enfrentamientos no contribuyen a resolver los problemas y, por el contrario, agravan las dificultades existentes.
“Los enfrentamientos no resuelven los problemas, sino que los incrementan, los agravan. Debemos entender que pasarán a la historia quienes anuncian y siembran la paz. Nos juzgarán por lo bueno que hemos hecho”, indicó.
En ese sentido, enfatizó que el diálogo sincero y constructivo constituye la única alternativa legítima para enfrentar los problemas que afectan a la sociedad boliviana.
“Ejercitar el diálogo sincero, empático y constructivo es la única alternativa legítima y eficaz para resolver los problemas que afectan a nuestra sociedad boliviana”, afirmó.
Monseñor Saldías también reflexionó sobre el significado de la paz desde la fe cristiana, señalando que esta proviene de Dios y fue entregada por Jesucristo a sus discípulos.
“La paz ante todo proviene de Dios, que nos ama a todos incondicionalmente. Es un don entregado por Jesús a sus discípulos el día de Pascua: ‘La paz esté con ustedes’. Es la paz de Cristo resucitado”, manifestó.
Finalmente, exhortó a los fieles a perseverar en la oración y en el compromiso de construir la paz en la convivencia cotidiana. Asimismo, destacó el significado de la procesión con el Santísimo Sacramento como una manifestación pública de fe y esperanza.
“No nos cansemos de orar por la paz y de comprometernos firmemente a hacerla realidad en nuestra convivencia diaria y en nuestra sociedad”, expresó.
Añadió que “caminar tras el Santísimo Sacramento nos recuerda que Cristo camina con nosotros como nuestra fuerza. Es el alimento que nos permite seguir adelante y ser testigos valientes de esperanza viva para todos”, destacando que llevar el Santísimo por las calles constituye “un testimonio vivo de fe público”.