Tras la pista del horror sirio: buscando al asesino del ‘paseo’

LLUS MIQUEL HURTADO Estambul Actualizado Jueves, 28 abril 2022 – 20:43Investigadores del Centro del Holocausto y el Genocidio tratan de llevar a un criminal de guerra responsable de 41 muertes ante la JusticiaNios fallecidos en un bombardeo en Alepo, Siria.AFPSiria Anwar Bunni: el abogado sirio que ‘caz’ a su torturador Autocracias La rehabilitación de Bashar Asad que le da como vencedor de la guerra siria El ser humano puede llegar a ser extremadamente cruento. Es en tiempos de guerra cuando, alentado por las circunstancias, exhibe su crueldad más nihilista. Sobran los ejemplos. El azar y la valenta permitieron que dos investigadores obtuvieran uno de los ms horrendos que se han conocido en el marco de la sangrienta guerra de Siria. Su perseverancia ha permitido identificar al culpable, y servir a los tribunales, en bandeja, la posibilidad de hacer justicia con un crimen de lesa humanidad.Segn ‘The Guardian’, el medio que proporciona el relato, todo comenz hace tres aos, cuando un joven y novato miliciano, a las rdenes del Gobierno sirio, recibi un ordenador porttil usado por una de las agencias de Inteligencia del rgimen de Bashar al-Asad. A pesar del miedo a ser pillado in fraganti fisgoneando entre los archivos de tan sensible mquina, el chico puls en uno de ellos. Era un video. Lo que vio le horroriz. Tena que compartirlo. Y luego, huir a toda prisa de Siria. Se salv.EL MUNDO tambin ha accedido a la grabacin ntegra. Durante largos minutos, una serie de individuos con ropa civil, maniatados y con los ojos vendados, son acompañados unos metros, empujados hasta caer al fondo de una zanja que no pueden ver y luego tiroteados por un grupo de combatientes, entre comentarios jocosos sobre la situación. El registro del archivo permite saber que se graba el 16 de abril de 2013 en Tadamon, un distrito a las afueras de Damasco, en sentido sur.Algunos detalles de la grabacin son angustiantes. Las vctimas no solo no parecen ser combatientes opositores, en el contexto de la guerra que sacude el pas, sino que, adems, desconocen que los estn enviando a dar un ‘paseo’, como en la Guerra Civil. Los asesinos llegan a hacerles creer que les están ayudando a salvarse de morir tiroteados. A uno le animan a correr a toda prisa hacia la zanja para supuestamente huir de un francotirador. Se ren de ellos poco antes de asesinarlos sin miramientos. Al final de la grabacin han podido contarse 41 cadveres. Finalmente, los verdugos echan combustible a la pila de muertos y les calan fuego. Una estrategia para borrar los rastros del crimen cuyo último ejemplo se ha visto en Bucha e Irpin, a manos de soldados de la misma Rusia que habilit a las fuerzas de al-Asad para cometer tales crmenes. Pero esta vez haba unas imgenes impepinables del acto, alguien dispuesto a difundir la grabacin y expertos dispuestos a seguir la pista para sellar a los responsables.De los autores, el ms fcilmente identificable era un individuo delgado y alto, con barba, ropajes de camuflaje y un característico gorro de pescador. Alguien que, explica ‘The Guardian’, sera identificado como Amjad, un alto mando de la rama 227, conocido como La Regin, una de las unidades de la Inteligencia militar mas sanguinarias. Pero para saber todo esto tendran que pasar largos y agnicos meses. Y una persona debera de desdoblar su personalidad para lograr la confesin del asesino. que descubri el archivo se puso en contacto. Nacida en una comunidad que se identifica con el lder sirio, pero deseosa de rendir cuentas con l, Shahhoud se debe llegar hasta los culpables infiltrándose entre ellos. Su coartada será un perfil de Facebook sugerente y un discurso atractivo. Como Annsar Shahhoud pasó a convertirse en Anna Sh. La opositora sedienta de venganza será en las redes sociales, por dos años, una fan entusiasta del Gobierno sirio y de su causa contra el «terrorismo» islamista, capaz de idolatrar y de lisonjear a diario a sdicos combatientes baazistas. Aquello tuvo un precio. Pero, después de meses de contactos virtuales con todo tipo de agentes asadistas, que mientras se venan arriba con tanta admiración bajaban la guardia, llegaron a su presa.Pero no fue suficiente. Annsar, o mejor dicho Anna, tuvo que hacerse amiga de Amjad. De penetrar su corazón, alcanzar su corazón, abrirlo en canal y obtener la confesión: «Mat mucho», acab por decir una noche. «Me vengu», reconoci, refirindose a que, poco antes de los crmenes mostrados en el vdeo, su hermano haba muerto en el campo de batalla. «Estoy orgulloso de lo que hice», acabará asegurando, cuando, ahora ya con su verdadera personalidad, Annsar le confront con los presuntos crmenes.Todas las pruebas de aquella masacre en Tadamon ya están en manos de la Justicia. Sin embargo, todava queda mucho para romper totalmente el muro de impunidad alzado alrededor de las mltiples matanzas cometidas en Siria. A principios de este año, un tribunal alemán en Coblenza conden por primera vez in situ, a sendas penas de prisin, a dos exfuncionarios del Gobierno sirio por múltiples crímenes de lesa humanidad. Los investigadores esperan que el prximo pueda ser Amjad.Conforme a los criterios de The Trust ProjectSaber más

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