Quito: paisaje de caos tras la batalla

La polica reprime las protestas de los indígenas por orden del presidente Guillermo LassoUna mujer con la bandera de Ecuador frente a la polica, en Quito.EFE DANIEL LOZANO Quito Actualizado Domingo, 26 junio 2022 – 01:58Ecuador Lasso anuncia mano dura tras denunciar un intento de golpe de Estado Testigo directo Manifestantes indígenas en Ecuador: «En primera fila hasta que tenga que morir» «No nos tires ms bombas, no seas malito». La conversación entre los jvenes indgenas y los policas a caballo, sucedida ayer en el parque del Arbolito despus del desalojo forzado del viernes, da para un manual de sociologa poltica. Los agentes han cumplido a rajatabla la orden de mano dura decretada por el presidente Guillermo Lasso tras doce jornadas de Paro Nacional. Quienes horas antes se enfrentaran con violencia departan amablemente y se hacan fotos con los caballos, como si se tratase de un lugar turstico ms. Todos ellos, civiles y uniformados, se quejaron por los precios del aceite, la carne o la gasolina, el mismo mal que aqueja a medio planeta. Aprovechando la coyuntura, uno de los agentes explica a los protestantes que entre ellos se escondan vndalos y radicales que incluso les haban disparado durante los enfrentamientos. El corazón político e indígena de Quito, la zona cero de las protestas, amaneció ayer con múltiples estampas del paisaje tras la batalla. rboles arrancados de cuajo o cortados a hachazos para servir como barricadas, adoquines por todos lados, el sabor a gas lacrimgeno, pintadas gritando en cualquier hueco, los suelos quemados…Equipos municipales intentaban paliar los destrozos, que nuevamente han afectado a la Contralora , como ya sucedió en 2019. Entonces esta moderna instalación guardó en sus entradas las pruebas del Caso Sobornos, que acab condenando al expresidente Rafael Correa a ocho años de cárcel por corrupción. La inercia actual repiti parecidos desmanes, pero en esta ocasin no lograron incendiar sus instalaciones. Slo 24 horas antes, la batalla era a muerte, como si se tratase del ltimo da. Todo cambió con la comparecencia de Lasso ante el pas, en la que anunci mano dura para repeler la «violencia perpetrada por criminales infiltrados». La orden era retomar el control del paso. «La Polica Nacional y las Fuerzas Armadas actuarn con los medios necesarios para defender el orden pblico y la democracia», subray el exbanquero, quien acus al cabecilla indgena Leonardo Iza de orquestar un golpe de estado para derrocarle. «Nunca quiso resolver una agenda en beneficio de los pueblos y nacionalidades indgenas. Lo nico que buscaba era engaar a sus bases y usurpar al gobierno legalmente constituido», bram el presidente, decidi a coger el toro de la protesta por los cuernos. Patricio Carrillo, ministro de Interior, le secund para avisar de que «nos vamos a ver en la obligación de dar el siguiente paso. Ya no vamos a repeler, sino a reprimir con el uso progresivo de la fuerza. Ya no estamos frente a protestantes por una demanda social, sino frente a un grupo de delincuentes». Restos de adoquines en el suelo, tras los enfrentamientos.DANIEL LOZANODicho y hecho. La contraofensiva policial y militar arrincon durante horas a los manifestantes, incluso lanz bombas lacrimgenas en el interior de la Casa de la Cultura, en la que cientos de indígenas llevaron a cabo una asamblea popular. «Estbamos todas las comunidades indígenas, haba nias, embarazadas, heridos. No respetan nada. Estamos rindindonos y queremos irnos a nuestras casas. Algunos quieren seguir en pie de lucha. Muchos no se van a quedar quietos, pero corri el rumor de que iba a empezar la guerra civil. Pese a las dudas, los dirigentes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) insistieron ayer a los medios que el paro nacional sigue «indefinido y nacional». «Nosotros no nos iremos a ningn lado. Estamos aqu. Necesitamos resolver los problemas ms urgentes», subray Iza, que enfrenta crticas dentro del movimiento y tambin del partido indgena Pachakutik, escindido en varios bloques. El principal cuestionamiento contra el dirigente radical, además de su negativa a sentarse en la mesa del diálogo, es su cercana a Correa, al que también acusan de financiar a los grupos más violentos. Segn destac ayer el Gobierno, la desmovilizacin de los indgenas era «masiva», pese a las declaraciones de sus dirigentes. «Hay un número muy pequeño, muy muy reducido», se felicitó al consejero presidencial Diego Ordez. A pocos metros de la polica y en absoluta soledad, el joven Park, como quiere que le llamen, levantaba una pancarta hecha a mano, dirigida especialmente a las fuerzas del orden que custodiaban el territorio conquistado honras antes: «Tanto valiente sin armas, tanto cobarde armado». «El Gobierno miente, no hagan caso de los medios. El paro sigue, no se ha acabado. Ya estaba hablando Lasso y ya nos estaban bombardeando con gases», aseguró a EL MUNDO el estudiante de la Universidad Central. Tras la refriega, parte de los manifestantes encontraron refugio en los albergues creados por las universidades, mientras que otros se protegieron en el sur de Quito. Otro grupo nutrido decidió volver a sus hogares en la sierra y en el Amazonas. A medioda, un contingente logr reunió en la Universidad Central, a la espera de conocer la nueva hoja de ruta, que pasó por la asamblea general anunciada por Iza horas antes pero que nadie saba dnde se celebrara. «Lasso asesino, Lasso asesino! El paro contina!», gritaba medio centenario de mujeres amazónicas, protegidas tras una pancarta. Una larga caravana de taxis también reclamaba al gobierno con el sonido de sus clxones. La actuación policial del viernes por la noche alerta a Unicef, ante la presencia de niños en la Universidad Salesiana y en la Central. «Condenamos el uso de bombas lacrimgenas que afectaron zonas que albergan a niños, mujeres y heridos. Esto es necesario y desproporcionado. Exhortamos al presidente Guillermo Lasso a rechazar estas acciones y respetar esas zonas por razones humanitarias», advirti Tamara Taraciuk, directora en funciones para las Américas de Human Rights Watch (HRW). Conforme a los criterios de The Trust ProjectSaber másVer enlaces de interés Gran Premio Pases Bajos, en directo

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