Macronistas y melenchonistas juegan su último partido de cara a las legislativas del domingo

París Actualizado Viernes, 17 junio 2022 – 16:56La mayoría absoluta de la coalición presidencial y la alianza de izquierdas arañan votos decisivos en las últimas horas de campañaEmmanuel Macron, con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, el juevesNatacha PisarenkoAPEmmanuel Macron y Jean-Luc Mélenchon, rivales en las elecciones legislativas del domingo en Francia, acaban esta campaña como la aumentaron: apelando al voto cada uno a su estilo, con maneras tan antagónicas como las visiones que tienen del país: Uno haciendo alarde presidencial; el otro en la calle y en los microfonos, prometiendo que esta todo lo cerca de la calle como alejado esta su rival. Uno de gira internacional, hablando de Europa; el otro en los barrios, hablando de barrios.Macron, centrista y europeísta, ha jugado todas las citas electorales de esta primavera de la misma manera. Sin demasiada implicación al principio, como si creyera que lo tiene todo ganado, para luego reaparecer tres días antes de ir a las urnas con algún golpe de efecto. Por estas legislativas ha pasado de puntillas hasta su viaje del jueves a Kiev. Una visita que sus rivales han criticado al considerar que lo ha hecho para ganar votos. Se lo ha afectado Mélenchon y también Jordan Bardella, presidente de Reagrupamiento Nacional, el partido de Marine Le Pen, quien cree que «Macron juega otra vez a las presidenciales. El timing es sospechoso». Mélenchon, antisistema y euroescéptico, ha seguido fiel a una estrategia opuesta que hasta ahora le ha funcionado: la del nada está perdido y todo está por ganar. La de venderse como alguien cercano que piensa en los problemas de los franceses. Lo opuesto a un Macron al que se acusa de arrogante. Esto le ha servido, pues la coalición de izquierda que lidera, Nupes, empató en la primera vuelta de las legislativas con la macronista, Ensemble.El líder de Nupes, Jean-Luc MelenchonCHRISTOPHE ARCHAMBAULTAFPAmbas estrategias están enfocadas estos días a atraerse el voto de indecisos y sobre todo de los abstencionistas, pues se prevé que uno de cada dos franceses no vaya a votar. Hoy, día de cierre de campaña, los franceses estaban más preocupados por la ola de calor que se avecina el fin de semana que por la votación del domingo, lo que ya da una idea del poco entusiasmo que despierta una cita en la que en realidad el país se juega mucho, pues si Macron pierde la mayoría absoluta no podrá aplicar su programa como él quiere, tendrá que pactar, buscar aliados, ceder. Algo a lo que no está acostumbrado. Cordón contra la ultraderechaSegún un sondeo de Odoxa para Le Figaro, Un 70% de los franceses no quiere que la tenga, lo que supone que hay un porcentaje de los que le votó en las presidenciales (le apoyó un 58%) que prefiere que no tenga capacidad de maniobra infinita. Mélenchon confía en que la coalición Nupes puede lograr la mayoría absoluta en la Asamblea, algo que no contemplan los sondeos. Esto obligaría a Macron a elegir un primer ministro de la alianza ganadora. «El lunes, cuando esté en mi casa, esperaré la llamada de Macron para que me pida que forme Gobierno», dijo Mélenchon este viernes en una entrevista. Los diputados macronistas están en 417 circunscripciones y los melenchonistas en 406. El debate estos días se se ha centrado en si dar consigna de voto en las circunscripciones donde el diputado rival se enfrenta a otro partido de Marine Le Pen. Esto no le conviene a Macron, pues se arriesga a perder esa mayoría que se escapa entre los dedos y complica su gobernanza, pero tampoco puede incitar el voto a la ultraderecha. El famoso cordón sanitario francés para frenar a la ultraderecha ha quedado difuso en estas legislativas, pues tanto melenchonistas como macronistas han sido ambiguos al respecto. La primera ministra, Élisabeth Borne, dijo que no había que dar «ni un solo voto a la ultraderecha» en las áreas donde se enfrentarán a un diputado ultraderechista y otro de Nupes. Poco después matizó que habría que mirar «caso por caso».Este viernes ha acusado a Mélenchon de ser ambiguo al respecto, al no haber dado consigna en las áreas donde los diputados de Le Pen se enfrentan a otro de la mayoría presidencial. Los sondeos le dan la mayoría a la alianza macronista, con entre 255 y 295 escaños, según uno publicado por el instituto Elabe. Son entre 55 y 95 menos que en 2017. Además, para conseguir la absoluta necesita alcanzar 289. Nupes conseguiría entre 150 y 200 diputados, entre 77 y 127 más que en las elecciones precedentes. También avanza el partido de Le Pen, con 30 y 50 asientos.Conforme a los criterios deThe Trust ProjectSaber más

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