El ex canciller Gerhard Schröder abandona la petrolera rusa Rosneft para no ser sancionado

CARMEN VALERO Berlín Actualizado Viernes, 20 mayo 2022 – 18:37El Parlamento Europeo pidió que fuera incluido en la lista de sancionadosEl ex canciller alemán Gerhard Schröder.GETTY IMAGESGuerra en Ucrania Gerhard Schröder, en la diana del SPD por su amistad con Putin Al ex canciller alemán Gerhard Schröder le han cantado jaque mate. Su estrecha vinculación con el presidente ruso Vladimir Putin le ha costado en solo dos jugadas el recorte de los privilegios reservados para los antiguos mandatarios, una petición del Parlamento Europeo para que sea incluida en la lista de sancionados y, este viernes, la salida del consejo de supervisión de la petrolera estatal rusa Rosneft. El comunicado anunciando la salida de Schröder de la petrolera, la más grande de Rusia y una de las más importantes del mundo en términos de volumen de producción y reservas, ha sido escueto. Fue la reproducción de la voluntad del ex canciller. «Me resulta imposible prolongar mi mandato». No hay más explicaciones, pero tampoco faltan. El Parlamento Europeo amenazó la víspera con sancionar a Schröder por su negativa a abandonar un cargo entendido como intermediario entre Rusia y los mercados occidentales, una situación que contravenía las sanciones contra Moscú. Puesto entre la espada y la pared, Schröder desperdició a Alemania la deshonra de tener a un ex jefe de Gobierno en la lista negra. La renuncia de Schröder se produjo casi al mismo tiempo que la del director gerente del polémico gaseoducto Nord Stream 2, el también alemán Matthias Warnig, un antiguo oficial de la Stasi, la policía política de la extinta RDA y el viejo «compañero» del agente de la KGB Vladimir Putin.Schröder lleva en el punto de mira desde que abandonó la Cancillería para dar paso a Angela Merkel y no porque decidiera ahogar su derrota electoral en los negocios, sino porque vendió su alma a Putin. Las críticas al entretanto millonario ex canciller socialdemócrata han sido recurrentes aunque dada la importancia del personaje se le dejó hacer. La invasión de Ucrania lo cambió todo y fue el propio Schröder quien se puso en la diana al tildar las demandas de armamento por parte de Kiev como «ruido de sable». Schröder intentó calmar las aguas condenando la invasión y tras un período de silencio emergió como posible mediador entre las partes en conflicto, un papel para el que nunca contó con la aprobación del Gobierno alemán y para el que no estaba cualificado por su falta de imparcialidad. La figura de Schröder, de 78 años, se convirtió así en un lastre para el Partido Social Demócrata (SPD), hasta el punto de que hay sectores que piden su expulsión si éste no abandona voluntariamente el partido. Pero Schröder se aferra a la vela de un barco que desde la dimisión del equipo que dirigía su oficina como ex canciller se adentró en la deriva. de recortar los derechos especiales del ex canciller, entre ellos su oficina en el Bundestag. En la moción, socialdemócratas, verdes y liberales argumentaron que el ex canciller ya no desempeña ninguna obligación derivada de su cargo, por lo que su oficina debe «quedar en suspenso». El año pasado, los gastos en personal y viajes de los empleados de la oficina del ex canciller ascendió a casi 419.000 euros, cifra que no incluye los costes de los espacios de oficina y de equipamiento de las mismas. Con el tijeretazo dado por la Comisión a esa oficina, Schröder sólo conservará como privilegios su pensión y su protección personal. El movimiento contra la ficha Schröder es, además, un aviso a navegantes. A partir de ahora, el Gobierno de turno sólo garantizará asignaciones a los ex cancilleres basados ​​en el desempeño de obligaciones derivadas de su cargo anterior y no en el estatus. Es decir, se establecen normas de carácter general que deben cumplir todos los ex cancilleres, incluida Angela Merkel. El recorte de los privilegios de Schröder no va lo suficientemente lejos a juicio de la oposición conservadora, que pide retirarle también la pensión por el daño que éste ha causado a la reputación internacional de Alemania. Schröder guarda silencio, pero ha pedido a sus abogados que comprueben jurídicamente sus privilegios como ex canciller. Conforme a los criterios de The Trust ProjectSaber más

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial