Contramarcha nocturna en Quito: «¡Iza, terrorista! ¡Correa, financista!»

Actualizado Viernes, 24 junio 2022 – 05:40Miles de quiteños indignados salen a las calles con banderas blancas para reclamar a Lasso que ponga fin a la crisis Marcha nocturna en Quito.APMiles de ciudadanos quiteños se lanzaron a la calle, a pie o en caravanas de vehículos, para exigir al presidente Guillermo Lasso que acabe de una vez con el Paro Nacional, que culminó su undécima jornada con una tercera víctima mortal. Se trata del joven Henry Quezada, logró por perdigones en el tórax y en el estómago cuando se enfrentó a la Policía en el parque de El Arbolito, convertido en «territorio» indígena en la capital. Fuerzas policiales y militares evitaron el intento de toma de la Asamblea Legislativa y de la Contraloría, que volvió a sufrir daños en fachada y ventanas, eso cuando hace pocos meses fue rehabilitada tras sufrir varios incendios durante las protestas de 2019. Los «otros» manifestantes , contrarios a las movilizaciones indígenas, se autoconvocaron a través de las redes sociales para «defender a la democracia. El mundo debe ser consciente de lo que está sucediendo en Ecuador, donde una izquierda trasnochada está en ataque frontal contra la democracia. El estado está defendiendo a una sociedad agredida y el país sale a las calles», subrayó para EL MUNDO el activista Gustavo Rivera, a la cabeza de una de las minimarchas que después de caminar un par de kilómetros se sumó a la gran caravana nocturna. En todos los lados se repetían las mismas consignas, como «¡Vamos, Quito; Quito no se agüevona, carajo!» y «¡No más paro, queremos trabajar!». Pero una, sobre todas las demás, era la coreada con más énfasis: «¡Iza, terrorista! ¡Correa, financista!». Leonardo Iza, líder máximo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), principal convocante del Paro Nacional, y el expresidente Rafael Correa, prófugo condenado a ocho años de cárcel por corrupción y refugiado en Bélgica, son los grandes protagonistas, junto al presidente Guillermo Lasso, de un duelo político de final incierto. «La situación de Quito hoy es terrible, con Quito víctima de la violencia. Mucha gente no puede trabajar, yo estoy en teletrabajo, pero en mi empresa se multiplican las pérdidas, incluso han atacado algunos de nuestros vehículos», denunció Ricardo Yela, que se suma a la marcha con su pareja, armados ambos de banderas de Ecuador, que junto a las blancas son las grandes estrellas de la protesta. Santiago Guarderas, alcalde de la capital, volvió a convocar a los ciudadanos para que hicieran sonar sus cacerolas, que se escucharon en algunas partes de la ciudad. “Reconozco que hay demandas sociales que deben ser escuchadas. Pero la violencia, el vandalismo no pueden ser parte del derecho a la protesta”, insistió Guarderas. Pancarta en mano, Sonia Peña intentó resumir el sentir de las millas que se manifestaban por las calles del sur de Quito. «Queremos paz, no más desmanes, no más destrucción del país. Iza ha vandalizado al país en nombre de la justicia social. Lo que quieren es sacar a Lasso y este parece no tener ningún plan», protestó la joven, quien trabaja al frente de un emprendimiento personal. Ajeno a las idas y venidas de la gente, y en medio de la lluvia, Denis (14 años, pero aparentemente varios menos) vendía banderas de Ecuador a un dólar la unidad. «Mire, ahí está la Embajada de su país», le dijo al reportero, antes de lanzarle la gran pregunta, que en esta ocasión no pretendo dirimir las simpatías futbolísticas de ambos: «Yo quiero ser español, ¿cómo puedo hacer?», interrogó sin salvedades. «¿Por qué? Porque aquí, en mi país, no hay plata», disparó sin anestesia. Conforme a los criterios de The Trust ProjectSaber más

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