«La Unin Europea considera al rgimen ruso como el nico responsable» de la muerte de Navalny



Hace una dcada, el periodista Peter Pomerantsev, nacido en Kiev en plena Unin Sovitica, public un libro clarividente que explicaba el da a da de la «nueva Rusia». El ttulo lo resuma a la perfeccin: «Nada es verdad y todo es posible en la era de Putin». La noticia sobre la muerte del opositor Alexei Navalny se ajusta como un guante. Primero, porque es imposible saber si el anuncio de las autoridades rusas es cierto, ya que todo est contaminado, oculto, y ni la propia familia y fundacin del preso poltico lo dan por bueno todava. Segundo, porque esto demuestra que todo, por brutal y cruel que sea, por inconcebible que resulte, es sin duda posible.Pero si otra leccin se puede extraer de ese libro y de otros buenos anlisis recientes es que Putin responde a patrones, a incentivos, a dinmicas. Su interpretacin del mundo en febrero de 2024, a casi dos aos exactos del inicio de la invasin de Ucrania, es que se dan las circunstancias propicias para que suba la apuesta y el desafo.Y por eso no es casualidad que justo ahora se anuncie la muerte del principal opositor y la nica vaga amenaza interna a su rgimen. No es casualidad que sea pocos das despus de cerrar las puertas al nico candidato medio creble que le pudiera hacer algo de sombra en las elecciones de dentro de un mes. No es fortuito que se comunique la muerte del mayor smbolo de esperanza mientras los lderes mundiales y toda la comunidad de Seguridad y Defensa del planeta estn reunidos para la Conferencia de Mnich, incluyendo a la ahora viuda Yulia Navalny. Y no es casualidad ni mucho menos que el shock llegue tambin apenas unos das despus de poner en una lista de busca y captura a la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, una de sus crticas ms duras y siempre en las quinielas para dirigir la OTAN desde septiembre.»Navalny luch por los valores de la libertad y la democracia y por sus ideales, hizo el mximo sacrificio. La UE considera al rgimen ruso como nico responsable de esta trgica muerte. Extiendo mi ms sentido psame a su familia. Y a quienes luchan por la democracia en todo el mundo en las condiciones ms oscuras. Los combatientes mueren. Pero la lucha por la libertad nunca termina», ha asegurado el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.»No hay nada que Putin tema ms que la disidencia de su propio pueblo. Un sombro recordatorio de lo que son l y su rgimen. Unmonos en nuestra lucha para salvaguardar la libertad y la seguridad de quienes se atreven a enfrentarse a la autocracia», ha reaccionado la presidenta de la Comisin Europea, Ursula von der Leyen.»El mundo ha perdido a un luchador cuyo coraje resonar a travs de generaciones. Horrorizados por la muerte del premio Sjarov Alexei Navalny. Rusia le quit la libertad y la vida, pero no su dignidad. Su lucha por la democracia sigue viva. Nuestros pensamientos estn con su esposa e hijos», ha escrito la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola.»A la espera de ms informacin, seamos claros: esto es responsabilidad exclusiva de Putin», ha asegurado el alto representante de la Unin Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell. El jefe de la diplomacia europea ha destacado que Navalny fue «un hombre muy valiente que dedic su vida a salvar el honor de Rusia, dando esperanza a los demcratas y a la sociedad civil».Las condenas, lamentos, la rabia y la furia llegan desde las cuatro esquinas del continente, sobre todo desde sus vecinos. «Alexei Navalny no ha muerto en prisin, ha sido asesinado por la brutalidad del Kremlin y su objetivo de silenciar a la oposicin a cualquier precio. El rgimen ruso debe afrontar las consecuencias. Debe ser llevado ante la justicia», ha afirmado el presidente lituano Gitanas Nausedas. El secretario general de la OTAN, presente en Mnich, ha sido ms cauto por las razones lgicas de su cargo y tras mostrar su dolor y preocupacin ha dicho nicamente que «Rusia tendr que responder a muchas preguntas»:Europa ha reaccionado este viernes rpidamente y con muchas palabras. Pero Putin cree que no habr mucho ms. Las sanciones contra su pas, su familia, su crculo, estn ah desde hace tiempo, y aunque han hecho algo de dao, no el suficiente. El lunes, los ministros de Exteriores de los 27 se renen en Bruselas y el tema estar sin duda en la agenda, como punto de ltima hora.Hasta el momento el continente le ha aguantado el pulso, algo que no hizo en 2008 y 2014 tras sus agresiones militares a pases vecinos, as que est dispuesto a llevarlo todava un poco ms all. «Alexei Navalny fue un defensor de la democracia y los derechos humanos. Su trgica muerte vuelve a subrayar por qu seguiremos apoyando a Ucrania. Rusia no prevalecer. Nuestros pensamientos estn con la familia y los amigos de y todos valientes presos polticos rusos», ha asegurado el primer ministro belga, Alexander de Croo, cuyo pas ostenta este semestre la presidencia del Consejo de la UE.Si algo ha caracterizado a Vladimir Putin a lo largo de las dos ltimas dcadas ha sido su capacidad de leer a sus adversarios, domsticos e internacionales. Cuando los aires eran favorables, no dudaba en acercarse a la OTAN y acudir a sus cumbres, en organizar ejercicios conjuntos. Cuando los aires cambiaban, en movilizar a sus batallones acorazados. Cuando Occidente, Europa y EEUU, duda, vacila, l acta con toda la brutalidad y devastacin que sea necesario. Lo hizo en Chechenia, en Georgia, en el Dombs y en Crimea. Lo hizo hace ahora casi exactamente dos aos con la invasin a escala completa de Ucrania. Y lo hizo con la periodista Anna Politkvskaya, con los diputados Vladmir Golovliov y Sergui Yushenkov, con el ex viceprimer ministro Boris Nemtsov o el ex espa Alexander Litvinenko. Por no hablar del fundador de Wagner, sus mercenarios de cabecera, Yevgeny Prigozhin.Tras dos aos de unidad con Ucrania, del envo de armas, de 100.000 millones de dlares de ayuda internacional, Putin ha visto flaquezas, olido sangre. Ve las fisuras en la UE de la mano de su principal simpatizante, Viktor Orban, pero tambin de quienes desde Eslovaquia o Pases Bajos abogan por dar marcha atrs en busca de una ficticia paz. Y ha visto el filn en Estados Unidos, en las filas de un Partido Republicano irreconocible. El GOP que fue de Reagan o Bush est plagado de aislacionistas en el mejor de los casos y de conspiranoicos, prorrusos y autoritarios impensables hace dos dcadas que quieren cortar la ayuda a Ucrania y dejar el tablero europeo en manos de Mosc. Empezando por su lder, Donald Trump.Putin cree que el tiempo y el viento estn a su favor, y que tontos tiles y propagandistas como Tucker Carlson le hacen el trabajo, as que no tiene ningn incentivo para frenar y todos para acelerar. Mientras su gente asesina opositores o los veta de cara a las elecciones, como ha pasado con el politlogo Bors Nadezhdi, los apologetas elogian el metro de Mosc o se maravillan ante carritos de supermercado que funcionan con monedas. O bloquean en el Congreso, en Washington DC, el paquete que Kiev necesita para sobrevivir.Europa necesitar una respuesta mucho ms fuerte en los prximos das porque cualquier escenario de retirada, paz, entendimiento, es pura ficcin, fantasa. El apaciguamiento no ha funcionado ni hay ningn indicador de que vaya a hacerlo tras lo que muchos ven como el asesinato de Navalny, las amenazas directas a Kallas, el aumento de los ataques en Ucrania. Se acercan elecciones en el continente y en EEUU. Putin est desplegando con total claridad sus fichas, nunca ha ocultado sus intenciones y movido a los peones. Y el reloj, aparentemente, le da ms margen que antes.Una muerte que seala a Putin»Putin es el asesino de Navalny», ha manifestado otro opositor ruso, el ex campen mundial de ajedrez Gary Kasparov, desde su exilio en Estados Unidos. «Putin intent sin xito asesinar a Navalny rpida y secretamente con veneno, y ahora lo ha asesinado lenta y pblicamente en prisin. Fue asesinado por exponer a Putin y su mafia como los delincuentes y ladrones que son», ha aadido.En una lnea similar, el premio Nobel de la Paz de 2021, el ruso Dmitri Muratov, ha calificado de «asesinato» la muerte en la crcel de Navalny. «Fue torturado y atormentado durante tres aos. Como me dijo el doctor de Navalny: el cuerpo no puede soportar esas cosas. El asesinato se sum a la sentencia», ha denunciado el redactor jefe del diario independiente Novaya Gazeta en un mensaje publicado en este medio, prohibido en Rusia desde 2022 tras el asalto del Mosc a Ucrania.Igualmente directo ha sido Volodmir Zelenski, presidente de Ucrania, el pas cuya invasin inici Putin hace ahora dos aos. «Es muy lamentable que haya muerto en una prisin rusa. Para m es obvio: fue asesinado», ha dicho, relacionndolo con «otros miles que fueron torturados hasta la muerte por culpa de esta persona», en alusin al presidente de Rusia. A Putin, subrayado, «no le importa quin muere con tal de mantenerse en su posicin».En Estados Unidos, la vicepresidenta Kamala Harris ha descrito la muerte de Navalny como «un signo de la brutalidad de Putin». El secretario de Estado Antony Blinken ha manifestado que «Rusia es responsable» de la muerte en prisin del opositor. Hablando en la cadena NPR, el asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden, Jake Sullivan, aadi que «el largo y srdido» historial del Kremlin acosando a sus opositores «despierta reales y obvias preguntas acerca de lo que pas aqu».El primer ministro canadiense Justin Trudeau ha calificado de «monstruo» al presidente ruso. «Es una tragedia que recuerda al mundo entero que Putin es un monstruo», ha declarado a la cadena pblica CBC. Para l, la muerte de Alexei Navalny «muestra realmente hasta qu punto Putin reprimir a cualquiera que luche por la libertad del pueblo ruso».Desde Londres, el ministro britnico de Exteriores, David Cameron, ha sealado que Vladmir Putin, debera rendir cuentas por la muerte del opositor ruso. «Navalny luch valientemente contra la corrupcin. La Rusia de Putin invent cargos contra l, lo envenen, lo envi a una colonia penal rtica y ahora ha muerto trgicamente», ha escrito el jefe de la diplomacia britnica en su cuenta de X (antiguo Twitter). «Putin debera ser responsable de lo sucedido; nadie debera dudar de la terrible naturaleza de su rgimen», ha agregado Cameron.En nuestro pas, el presidente del Gobierno, Pedro Snchez, se ha mostrado «conmocionado» por la muerte del opositor ruso Alexi Navalny, quien estaba, segn ha dicho, «injustamente encarcelado por el rgimen de (Vladimir) Putin por su defensa de los derechos humanos y la democracia». Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Jos Manuel Albares, ha exigido este viernes a Rusia aclarar las circunstancias del fallecimiento de Navalny, «ocurrido durante su injusto encarcelamiento por motivos polticos».El presidente francs, Emmanuel Macron, ha expresado su «ira e indignacin» por la muerte de Navalny. «En la Rusia actual, a los espritus libres se les mete en el Gulag y se les condena a muerte. Ira e indignacin», ha escrito Macron en la red social X.Como una manifestacin del «rgimen canalla» de Rusia ha presentado la muerte de Navalny la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas. En su opinin, se trata de «otro sombro recordatorio del rgimen canalla al que nos enfrentamos, y de por qu Rusia y todos los responsables deben responder por todos y cada uno de sus crmenes». El Kremlin emiti hace unos das una orden de bsqueda y captura contra Kallas.Por su parte, la ex canciller alemana Angela Merkel se ha confesado «extremadamente conmovida» y ha recordado a Navalny como una «voz valiente (…) silenciada por mtodos terribles». En un comunicado, ha agregado que el poltico fue » vctima de la violencia represiva del Estado ruso».La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha hecho pblica su consternacin por la muerte en prisin del lder opositor ruso Alexei Navalny y ha reclamado a Rusia que «termine con la persecucin de polticos, defensores de derechos humanos y periodistas».»Estamos horrorizados por la noticia», indica en un comunicado la portavoz de la oficina Liz Throssell, quien record que el rgano que dirige el alto comisionado Volker Trk ya haba expresado repetidamente su preocupacin por la situacin de Navalny, cuya condena y cautiverio apuntaban a una detencin arbitraria. «Un Estado tiene la obligacin de proteger las vidas de los individuos privados de libertad y si una persona muere bajo custodia del Estado hay que presuponer que el Estado es responsable, algo que slo puede impugnar tras una investigacin transparente por un rgano independiente», subraya esta portavoz.