La muerte de un gato arrojado fuera de un tren conmociona a Rusia y obliga a cambiar reglas ferroviarias




Publicado:
21 ene 2024 08:18 GMT

Durante una parada en la ciudad de Krov, la mascota fue expulsada por una revisora a 15 grados bajo cero. El felino tena billete y todos los certificados necesarios.
La noticia de la muerte de un gato doméstico que fue sacado de un vagón de tren por una revisora se ha convertido en uno de los temas más discutidos estos días en los medios rusos.El gato Twix fue apeado de un tren durante una parada en la ciudad de Kírov el pasado 11 de enero, cuando regresaba a su hogar tras recibir tratamiento en otra ciudad. Según sus dueños, la mascota viajaba sujeta a todas las normas de transporte: tenía billete de tren y todos los certificados necesarios.Durante el trayecto, un familiar del propietario, que acompañaba a la mascota, se quedó dormido y cuando despertó no encontró al animal, que, de algún modo, se había escapado del transportín. La revisora le explicó que, al parecer, el gato se había escapado.Sin embargo, un vídeo publicado en Internet capta, supuestamente, el momento en que ella arroja al gato fuera del vagón. Cabe señalar que la temperatura del aire ese día en Kírov era de 15 grados bajo cero.El 19 de enero, voluntarios empezaron a buscar a Twix. Más de 300 personas peinaron las calles de Kírov con la esperanza de encontrar al animal, pero al día siguiente su cuerpo fue encontrado cerca de la estación de tren con marcas de mordeduras. Según dijo una activista a RIA Novosti, lo más probable es que el gato fuera mutilado por perros y, posteriormente, muriera congelado. El dueño de Twix confirmó su muerte en las redes sociales.Falta de ‘corpus delicti’La Policía investigó el incidente y reconstruyó los hechos de aquel día. Resultó que la empleada del ferrocarril fue abordada por pasajeros con la información de que un gato se paseaba por el vagón. La conductora, tras interrogar a todos los presentes, no habría encontrado al dueño de la mascota, por lo que supuso que se trataba de un gato callejero que había entrado accidentalmente mientras el tren estaba parado y lo sacó fuera del vagón.A su vez, al propietario de Twix se le denegó la incoación de un procedimiento penal por falta de ‘corpus delicti’, dejándole la vía de resolver la cuestión en un tribunal civil. La Compañía Federal de Pasajeros dijo a RIA Novosti que la conductora actuó estrictamente en conformidad con las instrucciones. Además, recordó que el propietario es siempre responsable de la mascota y que, en este caso, se dio cuenta de la ausencia del gato en el transportín sólo después de cuatro horas.La empresa Ferrocarriles Rusos pidió disculpas a los dueños del gato y llevó a cabo una investigación oficial. El servicio de prensa de la compañía también señaló que se revisarían las normas para el transporte de mascotas en trenes de larga distancia para prohibir que los revisores los bajen del tren durante el trayecto.»No es equipaje de mano»Sin embargo, el propietario de Twix declaró a Izvestia que la revisora sabía de quién era el gato y que otra empleada vio a su pariente con un transportín, por lo que lucharía para castigar a los responsables.»Allí había una segunda conductora. La primera debía comprobar el billete […]. La segunda conductora vio que iba con un transportín. En general, les avisaron de que el gato viajaba con un pasajero», explicó.Según el propietario, tras percatarse de la desaparición del felino, el familiar llamó a Ferrocarriles Rusos e intentó ponerse en contacto con Kírov para que trataran de encontrarlo. «Le contestaron que no son responsables del equipaje de mano. Él les explicó que se trata de un gato, no de equipaje de mano, y que, además, tiene billete», denunció el dueño del animal, pero la conversación terminó ahí.