El obispo abusador que ensucia y complica la primera visita de un Papa a Blgica en 30 aos



Pablo R. SuanzesCorresponsal BruselasActualizado Martes,
13
febrero
2024

00:21En Tremelo, una municipalidad del Brabante Flamenco, llevan 30 aos soando con una visita del Papa. Es un sitio pequeo, de menos de 15.000 habitantes y sin ningn monumento, pero all naci el padre Damien, un mrtir de la caridad que cuid de los leprosos en Hawi hasta morir contagiado en 1989, y que fue canonizado en 2009. En 1994, Juan Pablo II tena prevista una parada durante su visita oficial a Blgica, pero se rompi el fmur. Y al venir en 1995 ya no pas por Bruselas, dejando una decepcin enorme que no han superado todava. Por eso, cuando el alcalde se enter de que Bergoglio estaba planeando venir de nuevo, se empezaron a movilizar para que, ahora s, Tremelo sea uno de los hitos.El viaje est siendo un asunto de enorme actualidad en Blgica, pero por razones muy desagradables., Francisco fue invitado por los reyes durante una audiencia en el Vaticano, y por los rectores, pues una de las perchas ser el 600 aniversario de la Universidad Catlica de Lovaina. Pero tambin ayudan los muchos lazos que el jesuita argentino ha forjado a lo largo del tiempo con colegas flamencos y valones. Es un pas que ama.El problema, claro, son los abusos sexuales a cientos de nios. En septiembre, un documental titulado Godvergeten (Dejado de la mano de Dios) agit las aguas y no se han vuelto a calmar. La serie, que cuenta tanto los abusos como los encubrimientos masivos a lo largo de dcadas, desencaden una investigacin parlamentaria y redadas. Tambin multiplic las peticiones para que las autoridades federales de Blgica dejen de pagar los salarios de los ministros de religin, que incluyen no slo a los sacerdotes y diconos sino tambin a los laicos nombrados por los obispos.Pero, sobre todo, la serie ha reavivado uno de los casos ms dolorosos e inexplicables, el del obispo Roger Vangheluwe de Brujas, quien fue apartado en 2010 despus de admitir haber abusado sexualmente de su sobrino. De varios sobrinos. Las autoridades han pedido una y otra vez a Roma que despoje a Vangheluwe de su ttulo y del derecho a oficiar misa, pero no ha ocurrido. El propio primer ministro, Alexander de Croo, lo reiter hace apenas unos das tras reunirse con el nuncio apostlico. «Una vez ms he instado al Vaticano a retirar el ttulo el obispo Roger Vangheluwe. Es muy importante para las vctimas», avis. Y nada.Hay en Roma un muro de silencio y complicidad. Cuando Francisco apareci por primera vez en la plaza de San Pedro al ser elegido, estaba acompaado del cardenal belga Godfried Danneels, muy cercano. Existe un audio en el que Danneels, ya fallecido, presionaba al joven abusado una y otra vez para que no acusara a su to. En una reciente comparecencia en el Parlamento, el secretario de la Conferencia Episcopal, que ha pedido tambin que se tomen medidas ms duras, fue claro: «Ser difcil para el Papa Francisco tener una visita pacfica a nuestro pas si no hay claridad sobre este asunto», apunt exigiendo que haya tambin un tiempo dedicado a reunirse con las vctimas de los abusos.El prelado, que tiene 87 aos, lleva tres lustros apartado y viviendo en una comunidad francesa. Ha recibido diferentes presiones para que renuncie, facilitando acabar la crisis y cerrar heridas. Pero es demasiado tarde. Pedir perdn sirve de poco si todo queda en palabras.