A 40 aos de la muerte de Julio Cortzar: el escritor que era un estilo en s mismo




Escribi el poeta Csar Vallejo, hace ya ms de un siglo: Me morir en Pars con aguacero, un da del cual tengo ya el recuerdo. Como una broma, quizs como una profeca, Julio Cortzar recitaba esos versos y, en efecto, muri en Pars un lluvioso 12 de febrero de 1984. Me negaba a aceptar que Julio fuera mortal, y prefera recordarlo vivo, eternamente joven, escribi la uruguaya Cristina Peri Rossi, que supo ser su amiga. El autor de Rayuela y cuentos clsicos como Casa Tomada y Axolotl, traductor de Edgar Allan Poe, se las ingeni para dejar su marca en la literatura.
Pero si algo aprendimos de Dorian Gray es que no solo envejecen las personas. El tiempo tambin transcurre para las obras, a veces incluso con mayor crueldad. En ese sentido, vale preguntarse si la obra de Cortzar se mantiene viva, eternamente joven. No es fcil: cada poca tiene su forma de leer y, como pasa con Sabato o Mujica Linez, es probable que sea ms potente el recuerdo de haberlos ledo que la lectura en s.
UNA INFLUENCIA INDIRECTA
Creo que Cortzar es un enorme escritor cuya obra sobrevive sobre todo a travs de sus cuentos, dice Liliana Heker a Infobae Leamos. No digo todos, algunos sin duda deben ser menores, pero tiene una obra cuentstica realmente excepcional, que creo que se va historizando para cada generacin. Cuentos como El perseguidor, Las puertas del cielo, innumerables cuentos siguen siendo antolgicos.
En la poca de El escarabajo de oro, revista literaria de proyeccin latinoamericana dirigida por Abelardo Castillo en la dcada del 60, un buen porcentaje de los concursos de cuentos que organizbamos era una copia de Cortzar, explica Heker. Por suerte, esos escritores en los que se notaba a Cortzar se han borrado. Ms all de eso, es un maestro de la narrativa, describe la autora de Zona de Clivaje, aunque su novelstica es ms cuestionable.
Hay un ensayo de Borges en el que se habla de la influencia de Walt Whitman: dice que es tan grande que nadie se da cuenta de que en verdad fue influido por Whitman. Si algo es muy, muy grande, dice Borges, no lo vemos, del mismo modo que no podemos percibir que la Tierra es redonda.
Algo similar podra decirse de Cortzar. Felizmente se transform en un escritor que influye de manera indirecta en todos nosotros, dice Heker, aunque no de forma reconocible. Por ejemplo, el permiso a romper con ciertas reglas, aunque para romper con ciertas reglas hay que saber por qu; Cortzar era muy hbil para hacerlo, no es que variaba la ubicacin de los signos de puntuacin porque s, sino que era muy eficaz. Eso, bien ledo, puede ser un aprendizaje, no para copiarlo sino para ser autorizado a romper con ciertas reglas estrictas cuando el texto lo requiere.
HAY UN CONFLICTO
Seamos sinceros, lector. Si esta nota existe, si alguien se pregunta por la vigencia de Cortzar, es porque hay un conflicto. En los colegios secundarios se sigue leyendo Continuidad de los parques o Axolotl, pero eso no significa que en el campo cultural sea un autor que conserve vitalidad.
En ese sentido, el escritor Gonzalo Garcs, autor de El tango de Oscar Wilde, fue lapidario: Mi impresin es que se lo sigue leyendo, pero para m Cortzar es un escritor sin vida, a diferencia de lo que me sucede con Borges, con Bioy Casares o con Roberto Arlt. Y cuando digo sin vida, quiero decir que no puedo ver sus cuentos como otra cosa que juegos mecnicos. Un hombre se transforma gradualmente en axolotl. Otro hombre se queda varado en un embotellamiento en la Autopista del Sur y gradualmente se relaciona con otras personas que tambin estn varadas, explica el autor a Infobae Leamos.
Son juegos donde Cortzar parece transferir una ficha de un casillero a otro, pero mis emociones no se mueven por eso. No parece haber nada vital en juego. No parece que nada humano que tenga que ver con decisiones sentimentales o morales o filosficas est en juego. Esa es mi impresin de Cortzar, una especie de Tetris donde todo encaja, pero donde no hay vida, suma.
LA HUELLA EN ESCRITORES CONTEMPORNEOS
Es difcil rastrear nombres actuales que puedan asociarse a la tradicin cortazariana. Mejor dicho: es difcil que hoy un autor actualice la tradicin cortazariana. Podemos ver a Sara Gallardo en Marina Closs, a Manuel Puig en Beln Lpez Peir, a Antonio Di Benedetto en Federico Falco, a Borges en un director de cine como Mariano Llins o en el escritor Pablo Ottonello, por mencionar apenas algunos. Pero con Cortzar es ms difcil.
Algunos dejarn caer el nombre de Samanta Schweblin por su concepcin geomtrica (esfrica) del cuento, por la exactitud, por la precisin. Algunos pueden sentir ecos cortazarianos en clsicos contemporneos como Hoy temprano, el cuento de Pedro Mairal en donde se relata un mismo viaje en autopista a medida que transcurren los aos, una reversin de La utopista del sur.
Otros dirn que en el fondo cualquier escritor argentino que trabaje con el gnero fantstico pas, quiera o no, por el autor de Bestiario. Es el caso de Toms Downey, autor de libros imprescindibles como Ac el tiempo es otra cosa (2015) y El lugar donde mueren los pjaros (2017).
Cortzar fue para m un autor de formacin, explica Downey a Infobae Leamos, en cierta forma molde mi forma de pensar y de ver la literatura: el cruce entre el realismo y el fantstico, el humor negro, lo inquietante. Destaco tambin la libertad estilstica, la bsqueda, una plasticidad que, ms all de los resultados en cada caso, le permiti inventar o explorar formas nuevas.
Me parece que su legado sigue bastante vigente, el auge del terror y el fantstico tienen mucho que ver con l. Un poco como Borges, aunque de otro modo y con otro espritu, es, por la positiva o la negativa, una referencia ineludible para cualquier autor contemporneo, reflexiona.
EL ESTILO ES EL HOMBRE
Ms all de sus cuentos y de Rayuela, desde hace algunos meses Cortzar est presente en varios lectores argentinos gracias a la circulacin de un libro de muy grata lectura. Se trata de Julio Cortzar y Cris (editado por el sello menoscuarto, distribuido por Waldhuter), un libro autobiogrfico de la escritora Cristina Peri Rossi sobre su amistad con el autor argentino.
Es un libro simple, tierno y eficaz por varios motivos. El primero es que la autora es hoy una de las poetas uruguayas ms ledas. Basta recordar que en 2022 la editorial cordobesa Caballo Negro Editora edit por primera vez en el pas su poesa reunida bajo el nombre de Detente, instante, eres tan bello, libro imprescindible tanto para lectores experimentados como para quienes quisieran leer poesa, pero se sienten fuera del gnero.
En Julio Cortzar y Cris se relata la amistad entre dos exiliados, ella de Montevideo y l de Argentina, que viven en Europa. Hay cruces epistolares, paseos por Barcelona, chistes, discos de jazz y de tango, discusiones polticas. Vos escribas tus cartas como tus cuentos, como tus novelas, era imposible distinguir un gnero de otro, porque el estilo es el hombre, le escribe Peri Rossi a Cortzar.
Parte del conflicto es que Cortzar nos resulta cercano y distante a la vez. Su amiga uruguaya lo detect como nadie: Aun en los textos ms complejos, Cortzar solicita la complicidad del lector, no lo deja afuera, y esta proximidad lo vuelve entraable […]. Cuntas veces, caminando por Barcelona, por Paseo de Gracia o por la Gran Va, algn lector, alguna lectora, lo reconocan y se acercaban, emocionados, a saludarlo. Julio tena una admirable cortesa perfectamente distanciadora […]. Siempre admir esa sabia distancia justa que consegua de manera espontnea. Varios aos despus, la misma sensacin apareci reflejada en los siguientes versos de la autora, inspirados en su amigo: En el amor y en el boxeo / todo es cuestin de distancia.
Por raro que parezca, una de las premisas en la amistad entre ambos es que no se hablaba de literatura, y quizs de esa forma queda muy claro que el encanto de Julio Cortzar, su vigencia y su poder, no responden solamente a su obra. Es ms, Cortzar podra prescindir totalmente de sus grandes libros y aun as sera una figura argentina ineludible, atractiva, siempre joven.
Qu hace importante a una figura sino el desprendimiento de su obra? Borges, Maradona, Charly Garca, Astor Piazzolla son solo algunos de los genios que reconocemos an sin haber visitado del todo su obra, an sin gustar especficamente de sus discos, de sus libros, de sus gneros. La respuesta es clara, contundente, inobjetable: a veces el estilo es el hombre.