TARIJA Y SU INCORPORACIÓN A LA GOBERNACIÓN INTENDENCIA DE SALTA 1807 – 17 de febrero – 2022

Elías Vacaflor Dorakis
INTRODUCCIÓN
La Monarquía de Los Borbones a través del Rey de España Carlos III, mediante Real Cédula de 1º de agosto de 1776 creó el Virreinato del Río de la Plata con sede en Buenos Aires, separando del Virreinato del Perú a las Provincias de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán, Potosí, Santa Cruz de la Sierra y Charcas, y las ciudades de Mendoza y San Juan. Es decir, el Virreinato tendría su Capital en Buenos Aires, y a la jurisdicción de ésta -que ya abarcaba Asunción y Montevideo-, se le anexaría la Real Audiencia de Charcas” -todo el Alto Perú (hoy Bolivia), y la Provincia de Cuyo -que hasta entonces había sido jurisdicción de Chile.
Asimismo, expidió el Título de Virrey a favor de Pedro de Cevallos, quien tomó posesión del cargo recién el 15 de octubre de 1777 y; el 12 de junio de 1778, Ceballos firmó la “Memoria” a su sucesor y; el 26 del mismo mes, entregó el mando a Juan José de Vértiz y Salcedo.
El año de 1782, se realizó una nueva reforma en las Colonias españolas, mediante Real Ordenanza de Intendencias que entró en vigencia el 25 de noviembre de 1783 por disposición del Virrey Vértiz. Ocho de ellas, estaban dentro de la jurisdicción de la Audiencia de Charcas. También dispuso que el territorio de Tarija forme parte de la Intendencia Gobernación de Potosí, más concretamente del Partido de Chichas. El 18 de mayo de 1784, mediante Real Cédula se creó la Primera Junta Municipal de la Villa de Tarija, compuesta por: Francisco González de Villa (Alcalde Ordinario de Primer Voto), Inocencio Rodríguez de Valdivieso (Alférez Real), Luis Hurtado de Mendoza (Rector Decano), y Cecilio de Trigo (Procurador).
Por lo tanto, en 1785 la Intendencia Gobernación de Potosí estaba compuesta de cinco Partidos: Chichas, Porco, Lípez, Atacama y Chayanta. Ese mismo año, por instrucciones del Gobernador Juan del Pino Manrique, el Partido de Chichas fue dividido en dos: Partido de Chichas, con su Capital Tupiza y; el Partido de Tarija, con su Capital la Villa de San Bernardo.
Pasados unos años y; debido a los informes que3 brindaron los asesores del Rey de España, el 17 de febrero de 1807 Carlos IV, Rey de España, expidió dos nuevas Reales Cédulas. La primera, dirigida a Rafael de Sobremonte (Marqués de Sobremonte), Virrey de Buenos Aires, haciéndole conocer la división del Arzobispado de Córdoba del Tucumán en dos Intendencias Gobernaciones: la primera, Córdoba del Tucumán y; la segunda, Salta del Tucumán. La segunda Real Cédula, destinada a Francisco de Paula Sanz, Gobernador de la Intendencia de Potosí (Alto Perú), haciéndole conocer que el Partido de Tarija de esa Intendencia pasará a formar parte de la recién creada Gobernación Intendencia de Salta. Del pleno conocimiento de estas Reales disposiciones, provocará el tibio reclamo de los tarijeños, pero que en definitiva la Real disposición tuvo efectivo y estricto cumplimiento a partir del 24 de marzo de 1808 y; paralelamente, dieron inicia al más antiguo pleito de límites entre el Alto Perú (Bolivia), y las Provincias Unidas del Río de La Plata (Argentina), a partir de octubre de 1825, negociaciones que culminaron –para bien o para mal- recién el 9 de julio de 1925; es decir, cien años después.
Transcripción y contenido de la Cédula Real del día 17 de febrero de 1807 del Rey de España:
El Rey
Al Gobernador – Intendente de la Provincia de Potosí
Para el mayor bien y felicidad de mis vasallos de, Salta del Tucumán, he tenido á bien mandar, á consulta de mi Consejo de las Indias de diez y nueve de octubre del año de mil ochocientos cinco, se erija un nuevo Obispado, cuya capital sea la de aquella Provincia, asignando á la nueva diócesis, entre otros territorios, todo el partido de Tarija de esa Intendencia, cuyo partido he mandado se ponga bajo la jurisdicción del nuevo Obispo de Salta, y de su Intendencia, separándole de la de Potosí, como se previene respectivamente en cédula de esta fecha. Lo que os participo para que tengan entendido quedar sujeto dicho partido á la jurisdicción de la Intendencia de Salta, que hasta ahora ha pertenecido á la nuestra, haciendo por este medio más útiles los derechos de aquel Intendente, por su inmediación al Chaco y sus Reducciones. En consecuencia le facilitareis y remitiréis como muy particularmente os lo mando, los autos, documentos y papeles que existen en nuestro archivo respectivos al citado partido de Tarija así en lo gubernativo, como en lo contencioso, sin permitir se pongan embarazos, ó reparos que dificulten, ó dilaten la remisión de todos los que sean necesarios para su gobierno, contribuyendo vos por vuestra parte á que tenga el más cumplido efecto esta mi real resolución, por ser así mi voluntad.
Fecho en el Palacio Real de El Pardo, Madrid, España, a diez y siete de febrero de mil ochocientos siete
Por mandato del Rey nuestro señor.- Silvestre Collar
El 24 de marzo de 1808 el intendente de Potosí, D. Francisco de Paula Sanz ordenó a las autoridades del Cabildo Capitular de Tarija la entrega inmediata a la Intendencia de Salta de todos los documentos que tuvieran relación con el Partido de Tarija. Semanas después, el Virrey Sobremonte reitera y ordena al Cabildo Capitular de Tarija el cumplimiento de la Real Cédula el 27 de abril del año 1808. Parte del texto, señala:
Al Cabildo Justicia y Regimiento de la Villa de Tarija
Por Real cédula de 17 de Febrero del año próximo pasado, que en testimonio se me ha dirigido por el Gobierno Intendencia de Salta, y que consta comunicada á V. S. por el de Potosí, se previene la agregación de ese Partido al referido Gobierno Intendencia de Salta; y en su consecuencia, prevengo á V. S. proceda á su cumplimiento, reconociendo por jefe de ese distrito al de la enunciada Provincia. – Dios etc.
Palacio Real de El Pardo, Madrid, España, abril 27 de 1808
Entonces, con el propósito de hacer aportes para la correcta contextualización de los hechos que involucran al pueblo tarijeño y sus líderes en la historia argentina y boliviana a partir de la primera década del Siglo XIX y suscitados en su vasto territorio, este sucinto trabajo que forma parte del libro de mi autoría Tarija: Historia de los Cabildos Abiertos de 1825 y 1826 (La Paz, 2009), permitirá un acercamiento a los acontecimientos más importantes de los períodos colonial, prerrepublicano y republicano de la historia de Tarija a base de documentos habidos en el Archivo de la Nación Argentina, Archivo Histórico de Salta, Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia y Archivo Histórico de Lima (Perú), respectivamente. Para ello, hemos seleccionado aquellos hechos y sus protagonistas, porque sus decisiones cambiaron la línea de nuestra historia hasta la actualidad.
LA REVOLUCIÓN DE 25 DE MAYO DE 1810 Y EL APOYO DE TARIJA
La invasión francesa a España en mayo de 1808 y; los acontecimientos en América del Sur, debilitaron la presencia de la Corona de España en sus colonias en América y derivaron en los acontecimientos del 25 de mayo de 1809 en la Ciudad de La Plata (hoy Sucre, Bolivia), y; posteriormente, en Buenos Aires estalló la Revolución del 25 de mayo de 1810. Al respecto de la primera, no existe documentación alguna que demuestre que el pueblo tarijeño o sus autoridades hayan participado directa como indirectamente en esta revuelta. Más al contrario, lo sucedido en Buenos Aires, contó con el apoyo de la Directiva del Cabildo Capitular de Tarija a iniciativa de su Presidente el Dr. Mariano Antonio de Echazú, a quien deberíamos reconocer como el verdadero Padre y Prócer de Tarija por el rol protagónico y decisivo que jugó en esa etapa de nuestra historia y; definir la fecha del 25 de junio de 1810, como la verdadera fecha de la Efemérides del Departamento de Tarija.
Efectivamente, el Cabildo de Tarija mediante oficio de 25 de junio de 1810 brindó respuesta al primer requerimiento remitido por la Junta Gubernativa Provisional de Buenos Aires y el Cabildo. Con esa decisión –verdad posicionada por mi persona ante el H. Concejo Municipal de la Ciudad de Tarija con notas y documentos de respaldo en marzo de 2010- adoptada por el Cabildo Capitular de Tarija, nuestro pueblo se convirtió en el primer pueblo del Alto Perú –aun perteneciendo a la Gobernación Intendencia de Salta y; por ende, a las Provincias del Río de La Plata- en apoyar a la Junta de Buenos Aires, cuyo Presidente fue el altoperuano –potosino- Cornelio Judas Tadeo Saavedra y Rodríguez.
Para el cumpliendo de la segunda de las instrucciones impartidas por la Junta, Mariano Antonio de Echazú, Presidente del Cabildo Capitular de Tarija y Alcalde de Primer Voto, convocó al pueblo tarijeño a Cabildo Abierto, el mismo que se realizó el 18 de agosto de 1810 y; en éste, se ratificó la decisión del 25 de junio pasado y se procedió a la elección del Dr. José Julián Pérez de Echalar como Diputado ante la Junta de Buenos Aires. Estas dos decisiones, dieron pleno y militante apoyo popular a lo que será La Guerra de la Emancipación y a los Cuatro Ejércitos Auxiliares Argentinos que ingresaron al Alto Perú desde octubre de 1810 hasta abril de 1817. Pero sin duda, será Suipacha el sitio elegido por el destino y la gloria. Allí se dio el primer triunfo Patriota en la Batalla del 7 de noviembre de 1810 contra los españoles, la misma tuvo decisoria participación de las milicias y caballería tarijeñas al mando de Tcnel. José Antonio de Larrea, Comandante del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija junto a las aguerridas tropas salteñas, jujeñas, chicheñas y cinteñas al mando del Cap. Martín Miguel de Güemes.
Por ello, y ante la investigación documental realizada, podemos aseverar que la historia de la Revolución del 25 de mayo de 1810 tuvo otra cronología, diferente a la difundida por los historiadores liberales de Bolivia y Argentina. Interesa conocerla para valorar los esfuerzos realizados por los pueblos que formaban parte de la jurisdicción de la Gobernación Intendencia de Salta y; a la que pertenecía todo el territorio de Tarija desde febrero de 1807. En la busca de la verdad, descubrimos que la cronología elaborada por libros oficiales de la Historia de Argentina y Bolivia, no figuraba Tarija, ni su gente ni territorio.
Entonces, importa difundir la verdadera cronología de hechos que se suscitaron desde el estallido de la Revolución en Buenos Aires. El Cabildo Capitular de Salta, fue el primero en apoyar y lo hizo el 19 de junio de 1810; el Cabildo de la Ciudad de La Plata ( hoy Sucre, Bolivia), recibió los pliegos el 20 de junio remitidos desde Buenos Aires y los rechazó; el Cabildo de Catamarca, apoyó el 23 de junio; el de Tucumán, el 25 de junio. Con documentos en mano y obtenidos en el Archivo Histórico de Salta, descubrimos en febrero de 2010, que el Cabildo Capitular de Tarija, recibió los pliegos el 23 de junio y reunido el 25 de junio manifestó su apoyo mediante nota remitida a Buenos Aires. Posteriormente, el Cabildo de Santiago del Estero lo hizo el 29 de junio y; por último, el Cabildo de Jujuy, decidió su apoyo el 7 de septiembre de 1810. Meses después, lo hizo Cochabamba (14 de septiembre de 1810), Santa Cruz de la Sierra (24 de septiembre de 1810), Potosí (10 de noviembre de 1810), que se sumaron a la Revolución con sus hombres y mujeres.
A partir de ahí, los dignos pueblos tarijeños junto a nuestros hermanos chicheños, cinteños, salteños y jujeños fuimos protagonistas de los hechos más determinantes y; víctimas de la más cruenta guerra que haya vivido el continente americano, pues durante quince años llenó de dolor y luto a miles de familias y regó con su sangre el fértil territorio que se encontraba poblado por miles de hombres y mujeres comprometidos con la libertad y la justicia.
Es decir, en toda la jurisdicción del vasto Partido de Tarija: desde el Río San Juan de Oro hasta la confluencia de los Ríos Pilcomayo y Paraguay y; desde el Río Pilaya hasta la confluencia de los Ríos Bermejo y Paraguay, nuestro territorio (Chacos Boreal y Central), fueron el escenario de los más inverosímiles y sangrientos enfrentamientos de milicianos tarijeños al mando de caudillos como Francisco Pérez de Uriondo (nacido en Chile), Manuel Pérez de Uriondo (nacido en Chile), Eustaquio Méndez Arenas, José María Avilés, Ramón Rojas Jirón, Manuel Rojas, Agustín Campero, Pedro Antonio Flores Aldana, José Ignacio Mendieta, Mateo Berdeja, Juan José Fernández Campero, Clodomiro León, Mariano León, Saturnino León, Ramón Peralta, Rodolfo Gaite, Manuel Jaramillo, Matías Guerrero, Hilarión Castillo, Celestino Hidalgo, Francisco Subiría, Martín Espinoza, Juan José García, Ramón Cabrera, Miguel Vidal, Esteban Segovia, Juan García, Manuel Arenas, Justo Fernández, Justino Zambrano, Teófilo Íñiguez, el Cacique Cumbay, Sebastián Sánchez, Juan Antonio Rojas y miles de milicianos e indígenas de nuestro chaco y anónimos héroes patriotas que junto a sus mujeres y familias lucharon y defendieron sus propios territorios como: Canasmoro, Sella, Santa Ana, Padcaya, Itaú, Caraparí, Sereré, Chiquiacá, San Luis, Salinas, Zapatera, Biray, Iñaguacito, Iñiguazú, La Cueva, San Lorenzo, Tolomosa, Chocloca, Cuesta del Inca, Concepción, Toldos, Orozas, Guayabillas, Cuyambuyu y centenas de sitios más, que durante quince años de feroz y desigual lucha contra España, sus prestigiosos y connotados oficiales y aguerridas tropas. Es decir, entre 1811 hasta 1825, todo el territorio del vasto Partido de Tarija fue escenario de centenas de combates, escaramuzas y guerrillas contra los chapetones, cuicos o godos como solía llamarse a los hombres que formaban parte de las tropas españolas y sus respectivos jefes.
De acuerdo a varios historiadores bolivianos, el 1 de abril de 1825 con la muerte de Pedro Antonio Olañeta finalizó la Guerra de la Emancipación del Alto Perú. Sin embargo, documentos obtenidos en mayo de 2016 gracias a gestiones del suscrito ante la Dirección del Archivo Histórico de Salta (Argentina), nos permiten aseverar que esa cruenta Guerra terminó en territorio de Tarija el 8 de marzo de 1825 cuando tropas al mando del Cnel. Eustaquio Méndez Arenas y su Subcomandante Cnel. José María de Aguirre Hevia y Vaca, vencieron a la tropa española de diez y seis solados al mando de dos oficiales, acantonada en la Villa de Tarija. Asimismo y siempre con el aporte valioso y oportuno de la Directora del Archivo Histórico de Salta, Prof. Ercilia Navamuel, pudimos conocer otros documentos que hoy permiten reconfigurar y rectificar la cronología de diversos hechos que forman parte del contexto de aquella decisión de Tarija de apuntalar una acción para que; por un lado, participemos de la Asamblea del Alto Perú y; por otra, generar el primer acto de secesión de Tarija de las Provincias del Río de La Plata y exigir nuestra reincorporación a la naciente Republica Bolívar a partir del 26 de agosto de 1816.
Por ello, consideramos que para una mejor comprensión, es necesario contextualizar esa cronología y detallar con puntillosa seriedad la sucesión de hechos para conocer a los principales protagonistas que determinaron La dramática reincorporación de Tarija al Alto Perú hoy Bolivia, pues para llegar a esa etapa de nuestra historia, fue necesario una serie de hechos que cambiaron la hoja de ruta de nuestra historia. Pues, aun perteneciendo a las Provincias del Río de La Plata, pues su Congreso Nacional reunido en Buenos Aires no había arribado a otras determinaciones legales y constitucionales respecto a Tarija y su territorio, solo hubo una legítima manifestación popular el 26 de agosto de 1826 y; semanas después el Congreso de Bolivia reunido en Sucre promulgó el 23 de septiembre una Ley que aceptaba a los Diputados tarijeños en su seno y; el Presidente Sucre, ratificó esa determinación mediante Decreto de 3 de octubre del mismo año. Pero será el 19 de noviembre de 1826 la fecha que puso fin a la conspiración interna que a la cabeza de Bernardo Trigo Espejo, permitió la reincorporación de Tarija a la República de Bolivia.
Ese 19 de noviembre, se promulgó la primera Constitución Política del Estado de Bolivia y; el territorio de Tarija fue incorporado y reconocido como una simple provincia similar a la Provincia Litoral. Debieron pasar otros seis años –hasta 1831- para que a base del proyecto de Ley elaborado por los Diputados tarijeños Gabino Ibáñez y José María de Aguirre Hevia y Vaca, el Presidente Constitucional de la República de Bolivia, Andrés de Santa Cruz Villavicencio y Calahumana, promulgó el 24 de septiembre de 1831 la ley que erigió la Provincia de Tarija en el séptimo Departamento de Bolivia. Esta situación, en verdad no cambio, es decir, desde 1831 hasta 1839 siguieron reconociendo a Tarija como Provincia. En la Reforma Constitucional de 23 de octubre de 1839 recién se reconoce a Tarija como Departamento con todas las prerrogativas de rigor.
Para una mejor comprensión de lo señalado en párrafos anteriores, es necesario hacer algunos “cortes transversales” de los hechos suscitados y; para cumplir esa tarea, debemos retroceder hasta 1825 y dividir en períodos e identificar fechas y decisiones. A cada corte, llamaremos hito y; detallaremos sucintamente lo acontecido.
Y deseamos hacerlo de esa manera, porque desde inicios de ese año, comenzó a gestarse en la Villa de Tarija una corriente, contraria a las aspiraciones de su legal titular: Salta, a la que el Partido de Tarija pertenecía por Real disposición desde febrero de 1807. Ésta, estaba encabezada por el Dr. José Felipe de Echazú, a la sazón Teniente de Gobernador, elegido por voto popular y democrático y dependiente de la Gobernación de Salta. La otra, pro-boliviana, encabezada por Bernardo Trigo Espejo, apuntalada por Antonio José de Sucre y Francisco O’Connor.
Este capítulo de nuestra historia, tiene como fecha icónica el 6 de junio de 1825 cuando se realizó el Cabildo Abierto y se procedió a la elección de los tres Diputados a base del Reglamento Electoral incluido en el Decreto de 9 de febrero de 1825 por Antonio José de Sucre convocando a las Provincias del Alto Perú a una Asamblea Constituyente. Ese 6 de junio se eligió a José Mariano de Ruiloba, Baltazar de Arce y Joaquín de Tejerina y Hurtado para que en representación de Tarija asistan y participen en la Asamblea Constituyente. Al respecto, es importante y necesario hacer algunas puntualizaciones sobre este hecho. Tarija, al no pertenecer al Alto Perú, no podía arrogarse por “muto propio” la decisión de elegir a sus diputados menos de participar de dicha Asamblea. Pero así sucedió y; los hechos posteriores culminaron el 26 de agosto de 1826 mediante el cual el pueblo tarijeño reunido en otro Cabildo Abierto renunció de facto y por escrito a la jurisdicción de las Provincias del Río de La Plata y exigió su reincorporación a la naciente República Bolívar. Después de esa fecha, se suscitaron otros hechos cuyos detalles y consecuencias que no fueron mencionados en ningún libro de la Historia Oficial de Bolivia y Argentina.
1811: TARIJA INVADIDA POR EL BRIGADIER JOSÉ MANUEL GOYENECHE
Este breve capítulo estará dedicado exclusivamente –por primera vez en nuestra historia- a tratar un tema que, a pesar de su gravedad fue ignorado y diluido en el tiempo: la Villa de Tarija por las tropas españolas al mando del criollo arequipeño (Perú), Brigadier José Manuel Goyeneche y; del también criollo nacido en La Paz, Andrés de Santa Cruz Villavicencio y Calahumana, Ayudante de Campo con el grado de Alférez y; las consabidas consecuencias. Ello significa que el pueblo de Tarija perteneciente a las Provincias del Río de La Plata fue el primero en ser invadido por las tropas españolas españolas.
Vayamos por partes. Después de la derrota a los patriotas en Cotagaita y la victoria en Suipacha y el traslado días después de las tropas y milicianos tarijeños al mando de Güemes a Potosí; durante todo el año de 1811 la situación imperante en el territorio de Tarija fue difícil y con sobresaltos por las amenazas vertidas desde Cinti (hoy Camargo, Chuquisaca), por las tropas españolas al mando de Goyeneche acantonadas en Potosí por haber apoyado a Buenos Aires.
Al respecto, interesa explicar que Tarija era la bisagra entre el Alto Perú y las Provincias del Río de La Plata. Por lo tanto, para Buenos Aires y Lima, el control de la Villa de Tarija era una prioridad. Y para ese cometido, el 6 de septiembre de 1811 se reunieron en Tarija Martín Miguel de Güemes y Juan Martín de Pueyrredón y; por otra parte, el Virrey José Fernando de Abascal instruyó ocuparla, no sin antes amenazar al pueblo tarijeño y a las autoridades del Cabildo Capitular presidido por Ignacio Mealla.
José Manuel de Goyeneche ocupó Tarija el martes 8 de octubre de 1811 con su tropa y acompañado por su Ayudante de Campo Andrés de Santa Cruz, exigiendo al pueblo el reconocimiento del Consejo de Regencia instalado en Cádiz (España). De esa manera, Tarija fue el primer pueblo patriota en ser invadido por tropas españolas, dando inicio al Plan de Invasión a territorio argentino y; con ello, los estragos de la Guerra que duró quince años. Ocupaban el Cabildo Capitular de Tarija ese año de 1811 los ciudadanos Ignacio Mealla, Vicente de Ichazo, Juan de Dios Hevia y Vaca, Ambrosio Catoira y Miguel Jerónimo de Tejerina, quienes en Cabildo Abierto el 8 de octubre decidieron junto al pueblo rendirse y no ofrecer resistencia a las tropas de Goyeneche para evitar el derramamiento de sangre. Cuatro meses después, en febrero de 1812 el Cap. Martín Miguel de Güemes por órdenes del Gral. Eustoquio Díaz Vélez, derrotó a las tropas españolas y recuperó Tarija. E ahí la presencia del héroe Gaucho que confirma sus desvelos y amor por Tarija y reconoce su aporte a la Revolución de Mayo de 1810.
Y en esta etapa de nuestra historia, es decir después de la invasión de Tarija, surgió el primer traidor a los postulados de la Revolución: Ambrosio Catoira, quien en junio de 1810 en su calidad e Regidor (Concejal), apoyo a la Revolución de Mayo de 1810 y a la Junta de Gobierno en Buenos Aires y; sin embargo, traicionando a su gente, apoyó la invasión de Goyeneche y lideró la corriente a favor de España.
El presente trabajo ofrece un breve pero clarificador hecho que su significación histórica, devela un hecho que nunca estuvo en la memoria ni escritos de los historiadores liberales de Bolivia ni Argentina.
Entonces, que quede claro y debidamente posicionada la verdad histórica de los hechos y protagonistas en Cotagaita y Suipacha. Los milicianos del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija al mando de Larrea y Güemes fueron los artífices de la victoria de la primera victoria patriota allá en Suipacha. Con ello, queda demostrado que poco a poco la frontera Sur del Alto Perú (Cinti, Chichas y Tarija), se convirtió el territorio estratégico para Patriotas y Realistas para; por un lado, defender y frenar el avance español y; por otro, ingresar y ocupar el Norte argentino para frustrar el ingreso de San Martín a Chile y llegar hasta Buenos Aires y restaurar el Virreinato de Buenos Aires antes de mayo de 1817 tal cual prometió el Brigadier José de la La Serna y Martínez de Hinojosa al Virrey del Perú Joaquín de La Pezuela y Sánchez. No olvidar que De La Serna fue el que inició a partir de mayo de 1817 las invasiones al norte argentino e ingresó a Jujuy y Salta y fue derrotado y expulsado por las tropas gauchas al mando de Martín Miguel de Güemes.

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